L'esquella de la torratxa

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Daily Archives: 4 abril, 2017

‘Brexit’ extremo: Reino Unido planeó hacer estallar el Eurotúnel con bombas nucleares

La principal preocupación para las autoridades británicas habría sido el costo que suponía utilizar este método para demoler el túnel y mantener el plan en secreto para los franceses.

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Ya en el pasado las autoridades británicas pensaron en llevar a cabo una ruptura total con Europa: concretamente, colocando una bomba nuclear dentro del Eurotúnel que une a Inglaterra con Francia bajo las aguas del canal de La Mancha, informa The Independent tras consultar unos antiguos documentos secretos en los Archivos Nacionales del Reino Unido.

Así, el diario afirma haber descubierto “los bocetos de un atrevido plan, elaborado por una sucesión de servidores públicos de alto nivel y altos oficiales militares, para un ‘Brexit’ muy duro“.

Destrucción del túnel, ¿por qué?

Durante décadas, el proyecto de construcción de un túnel que uniera la isla de Gran Bretaña con el continente europeo fue paralizado por el miedo a que fuera utilizado para una posible invasión militar.

“El plan para cortar nuestro enlace físico con Europa se hizo antes de que se construyera el túnel, en un momento en que se temía a los ‘bárbaros a las puertas de Calais’ -según palabras de un funcionario- que no eran ‘hordas’ de inmigrantes sino un Ejército soviético invasor“, reza el artículo.

La primera referencia encontrada en los archivos secretos a la destrucción de un futuro túnel mediante una bomba nuclear fue en noviembre data de 1959. En pleno debate sobre este ambicioso proyecto de construcción, el Ministerio de Defensa quiso tranquilizar a los más recelosos asegurando que la obra podría ser demolida en su totalidad con fines defensivos en caso de que fuera necesario.

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“Colapso irreversible”

Más tarde, en febrero de 1974, Michael Legge, funcionario del Ministerio de Defensa, explicó que una explosión provocada por un explosivo convencional dejaría “prácticamente intacto” el túnel, ya que la potencia del estallido se disiparía a lo largo del mismo.

‘The Independent’ localizó un documento de esa época con una lista de posibles estrategias para inutilizar el túnel. La primera opción que contemplaba era realizar “cortes de luz”, pero se iba haciendo progresivamente cada vez más destructiva conforme avanzaban los puntos.

La opción 14 de esta lista era un “colapso total” causado por la utilización de municiones de demolición atómica, que sería “100% efectivo” para producir un “derrumbamiento completamente irreversible” del túnel. El Ejército británico manda tanques a través del canal de la Mancha

“Daños colaterales”

Sin embargo, Legge admitía que este sistema tenía también inconvenientes: la utilización de este método de destrucción podría convertir el túnel en un cañón de 30 millas de largo que disparase bombas nucleares hacia ambos extremos; concretamente, hacia la británica Kent y hacia la francesa Calais.

Las palabras “víctimas civiles” no figuran en el acta de la reunión, pero -apunta el diario- en la copia que sobrevive en los Archivos Nacionales alguien escribió: “¿Qué hay de los daños colaterales?”. “Legge parecía más preocupado por la cuestión de los costos“, sostiene el periódico.

Asimismo, existía una opinión unánime en cuanto a ocultar este plan a los franceses, tal y como expresaba en 1969 el brigadier John Constant, jefe de la División de Ingeniería del Eurotúnel del Ministerio de Transporte: “Mi propuesta es que se designe a un representante del Ministerio de Defensa para que examine nuestros planes en secreto”.

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Fuenteactualidad.rt.com/

Cómo reclamar a tu operador de telecomunicaciones en Andalucia

Los servicios de telecomunicaciones acumulan gran parte de las reclamaciones que se producen en materia de consumo. Existen mecanismos específicos para atender a las personas usuarias de servicios de telecomunicaciones en sus reclamaciones ante los operadores. 

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Vivimos en una sociedad conectada, donde lo habitual es disponer de algún servicio de Internet, telefonía fija, telefonía móvil, o incluso todos a la vez. En este contexto, se pueden producir discrepancias con las empresas que prestan estos servicios de telecomunicaciones, como por ejemplo disconformidades con la facturación, problemas para dar de alta o de baja un contrato, negativa a la portabilidad de una línea, cambio de operador no solicitado, incumplimiento de las ofertas anunciadas, averías o interrupciones del servicio.

Si te encuentras ante alguna de estas situaciones, lo primero que deberías hacer es ponerte en contacto con el servicio de atención al cliente de tu operador de telecomunicaciones para trasladarles el problema y tratar de alcanzar un acuerdo para solucionarlo. Ten en cuenta que la empresa deberá facilitarte un número de referencia para tu reclamación, que permitirá verificar el día de su presentación y tener constancia de la misma.

Además, si presentas la reclamación por vía telefónica tendrás derecho a solicitar a tu operador un documento que acredite la presentación y el contenido de dicha reclamación. Si en el plazo de 1 mes no recibes respuesta por parte de tu operador o ésta no te satisface, podrás recurrir a alguna de las siguientes vías:

1. Juntas Arbitrales de Consumo

El arbitraje de consumo es un mecanismo extrajudicial para la resolución de conflictos que pueden solicitar usuarios finales que sean personas físicas. Este sistema ofrece rapidez (máximo 6 meses), es gratuito (salvo gastos de peritaje en los casos necesarios) y sus resoluciones o laudos son de obligatorio cumplimiento. Se trata de un procedimiento voluntario para ambas partes, por lo que si la empresa no está adherida al Sistema Arbitral de Consumo puede rechazar someterse al arbitraje.

En el caso de los servicios de telecomunicaciones, las principales empresas operadoras están adheridas al Sistema Arbitral de Consumo, por lo que en principio deben aceptar las solicitudes de arbitraje que se les presenten. Sin embargo, hay que tener en cuenta que si bien como regla general las empresas se adhieren sin limitaciones al Sistema Arbitral de Consumo, en ocasiones algunas empresas lo hacen con unas determinadas condiciones.

Son ejemplos de estas limitaciones: aceptar el arbitraje sólo en ciertas Juntas Arbitrales de Consumo, aceptar sólo los arbitrajes en derecho, establecer límites temporales a las reclamaciones, establecer límites cuantitativos a los importes reclamados, aceptar los arbitrajes referidos sólo a ciertos aspectos de la relación comercial o fijar condiciones procedimentales previas para aceptar el arbitraje. En la página web de Consumo Responde se puede consultar el listado de las principales empresas adheridas con limitaciones al Sistema Arbitral de Consumo en Andalucía.

2. Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.

Esta Oficina pertenece a la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, y establece mecanismos específicos para la atención al usuario de telecomunicaciones en la gestión de sus reclamaciones.

El plazo para acudir a esta vía es de  tres meses desde que el operador responde a la reclamación, o desde la finalización del plazo de un mes que tiene para responder. Si quien reclama es una persona física que durante ese plazo de tres meses ha acudido a la Junta Arbitral oportuna, y el operador se ha negado a someterse al procedimiento arbitral, se vuelve a abrir el plazo de tres meses para reclamar ante la Oficina.

Desde que se presenta la reclamación, la Oficina tiene un plazo de seis meses para dar una resolución, contra la que se podrá interponer recurso contencioso-administrativo en caso de disconformidad.

Para presentar la reclamación ante la Oficina existe un formulario, en el que se deberá acreditar que se ha reclamado de manera previa ante el operador, para lo que basta con indicar el número de referencia que la operadora facilitó en su momento. Este formulario se puede presentar o bien  por escrito o por vía telemática.

Se puede contactar con la Oficina para realizar cualquier tipo de consulta relacionada con los servicios de telecomunicaciones y los derechos que asisten a las personas usuarias a través de los teléfonos  911 81 40 45 y 901 33 66 99, o de la web www.usuariosteleco.gob.es

Aunque las vías anteriores tienen una orientación más específica hacia la resolución de conflictos en materia de telecomunicaciones, también tienes la opción de recurrir al procedimiento general y presentar directamente ante el operador una  Hoja Oficial de Quejas y Reclamaciones de la Junta de Andalucía. Si en el plazo de 10 días hábiles la empresa no ha respondido, o la respuesta recibida no es satisfactoria, puedes trasladar la reclamación a la Administración a través de las Oficinas Municipales de Información al Consumidor, de los  Servicios Provinciales de Consumo de la Junta de Andalucía, en cualquier registro público, o por vía telemática siempre que la empresa esté adherida al Sistema de Hojas Electrónicas de Quejas y Reclamaciones.

Por último, te recordamos que ante cualquier duda o consulta sobre este tema puedes contactar con la plataforma Consumo Responde. Este servicio de la Junta de Andalucía está disponible de forma gratuita y continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, del correo sociales. electrónico consumoresponde@juntadeandalucia.es, así como en la página web www.consumoresponde.es y en las redes sociales.

Fuente: eldiario.es/andalucia/consumoresponde/

¿Ha opinado ya Rajoy sobre “los límites del humor”?

No nos engañemos: la pregunta de estos días no es si el humor tiene límites, sino por qué no los estrechamos un poco más.

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Por favor, si algún periodista se cruza con Rajoy en los pasillos del Congreso, acérquele el micrófono y pregúntele qué opina sobre los límites del humor. Una “marianada” es lo único que me falta por escuchar en este urgentísimo debate en que andamos periodistas, tertulianos, políticos, jueces y “expertos”. Señor Rajoy, ¿qué opina sobre los límites del humor? “Pueeees, el humor es una cosa muy buena, en esta vida es importante tener buen humor, pero tiene que haber unos límites como todo en esta vida, que las cosas que no tienen límites ya se sabe cómo terminan…”

¿En serio estamos debatiendo estos días sobre “los límites del humor”? Un tema guadianesco, que reaparece en cada descarrilamiento (Zapata, Charlie), pero que estos días se ha desbordado estrepitosamente. Mi estupor no viene de que haya otros límites más urgentes que debatir antes que los del chiste (los límites al beneficio bancario sería un buen tema de debate). La discusión sobre el humor y sus límites nunca es ociosa, no es típica de sociedades aburridas, faltas de conflicto y con todos los límites importantes resueltos, sino todo lo contrario: es la señal más evidente de que vamos mal, muy mal. La campana de emergencia que aconseja buscar los botes salvavidas. Porque no nos engañemos: la pregunta de estos días no es si el humor tiene límites, sino por qué no los estrechamos un poco más.

Claro que el humor tiene límites, y quien mejor lo sabe es el humorista satírico, que trabaja siempre en alguna frontera, negociando su espacio en ese filo, tensando y estirando la cuerda hasta casi romperla, desplazando la línea roja un milímetro en cada chiste, estrellándose a veces en el intento. El humorista siempre está asomado a esa barandilla, conoce el riesgo, y cuando se aventura a cruzarla de un salto, sabe que su transgresión tendrá consecuencias: que no se rían de tu chiste. Que te lo afeen, que te lo devuelvan. Que no te escuchen más, que no vayan a tu espectáculo, que apaguen la tele. Que te despidan (pues, como el periodista, el primer límite para el humorista está en la propiedad del medio donde interviene). A veces consecuencias violentas: que te tiren algo, que te esperen a la salida, que te pongan una bomba en el camerino, como a Leo Bassi. Que te linchen en redes y periódicos. Que te asesinen, sí, también (y por eso no nos metemos con Mahoma, obviamente). O que te apliquen el código penal.

Si un chiste que hace treinta años provocaba risas, hoy te lleva al banquillo, estamos peor de lo que creíamos. Y no hablo de Cassandra (que además no es humorista, lo que hace más sospechoso el debate), ni de los chistes de Carrero, sino de buena parte del humor más bestia de los setenta y ochenta, que hoy escandaliza más que entonces.

Se supone que los chistes transgresores, pasado el tiempo, acaban desactivados y aceptados por unanimidad, pero aquí está pasando lo contrario: nuestra tolerancia al humor se ha ido achicando. Se suponía también que, como explica Manel Fontdevila en “No os indignéis tanto”, las transgresiones humorísticas han servido históricamente para ensanchar el cauce de la libertad de expresión, tanto más cuanto mayor sea la transgresión. Pero de un tiempo a esta parte sucede lo contrario: cada colisión estrecha y endurece el cauce un poco más.

Y no, amigos, la principal amenaza no viene de la caverna política, mediática o judicial. Somos todos, somos nosotros: nos hemos convertido en un país de ofendidos y ofendibles, de gallegos que protestan por chistes de gallegos. Incluida la que Dario Adanti, en su inteligentísimo “Disparen al humorista”, llama “la izquierda hipersensible”, a menudo tan empeñada como la derecha en encauzar lo humorístico y marcar líneas rojas. Una sociedad permanentemente escandalizada que exige disculpas, censuras y sanciones a todas horas. Hasta cuando defendemos al humorista perseguido nos preocupamos por subrayar que sus chistes son “de mal gusto”, no sea que alguien piense que nos hizo gracia. Ja.

Fuente: eldiario.es/zonacritica/

El PP fuerza la dimisión del presidente de Murcia tras las acusaciones del juez de la Púnica

Pedro Antonio Sánchez cede después de que el juez que investiga la trama Púnica le acusara de tres delitos y derivara su caso al Tribunal Superior de la Región. El vicesecretario de Organización del PP, Antonio Maillo, ha viajado este martes a Murcia después de que Sánchez se enrocara y se negara a dejar su cargo.

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Pedro Antonio Sánchez, presidente dimitido de Murcia. EFE

El presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, ha dimitido este martes después de que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco le acusara de tres delitos relacionados con la trama Púnica. Sánchez se había enrocado después del auto del magistrado y ha obligado al vicesecretario de Organización del PP, Antonio Maillo, a viajar a la Región para obligar a Sánchez a dejar el cargo.

La dimisión de Sánchez llega el día antes de que comience el debate de la moción de censura presentada por el PSOE murciano. Desde hace diez días, los socialistas negocian a dos bandas con Podemos y con Ciudadanos el apoyo a Rafael González Tovar en la votación del próxmo jueves para sustituir al líder del PP.

Sánchez ha asegurado este martes en una rueda de prensa que tiene la información para afirmar “que el acuerdo para un tripartito en Murcia ya estaba cerrado” y que su dimisión tiene el único objetivo de impedir que esto ocurra.

El acuerdo entre PSOE, Podemos y Ciudadanos, no obstante, estaba muy lejos de cerrarse. PSOE y Podemos apostaban por un gobierno alternativo que aguantara hasta el final de la legislatura, en mayo de 2019. Ciudadanos se oponía y pretendía un gobierno técnico que convocara elecciones pasados seis meses. El partido de Albert Rivera ha asegurado en las últimas semanas que no permitiría que Podemos entrara en el Gobierno de Murcia.

La dimisión de Pedro Antonio Sánchez deja ahora a la Asamblea regional en un lío jurídico. La moción de censura contra el líder murciano arranca este martes pero la persona contra la que se presenta ya no dirige el Gobierno.

La votación prevista para el jueves tiene menos visos de salir adelante ya que Ciudadanos había pedido el relevo de Sánchez como condición para mantener su apoyo al Gobierno del PP.

MÁS INFORMACIÓN:  El juez del caso Púnica pide la imputación del presidente de Murcia,  Así ha acabado el presidente de Murcia acusado de tres delitos de corrupción,  Maillo viaja a Murcia para convencer a Pedro Antonio Sánchez de que dimita

ETIQUETAS: Región de MurciaPP, Pedro Antonio Sánchezmoción de censura, Antonio Maillo

Los supermercados empiezan a vetar el aceite de palma por el daño al medio ambiente y la salud

Varias cadenas han anunciado la retirada del aceite más usado con una producción ascendente de 62 millones de toneladas. Su cultivo masivo ha conllevado deforestación y fuertes emisiones de gases de efecto invernadero. “No se trata de sustituirlo por soja, que puede empeorar en términos ecológicos, sino de dejar de comer tanto procesado”, dice Laura Villadiego del grupo Carro de Combate.

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Los supermercados han admitido al fin los daños que el aceite de palma de sus productos infligen a la salud y el medio ambiente, como ha adelantado El Confidencial este lunes. La retirada que Alcampo y Súper Sano ya han anunciado afecta al gigante que representa un mercado de 62 millones de toneladas al año con un valor de ventas aproximado de 41.000 millones de euros. Otras cadenas se lo están planteando.

La palma no es un sector menor. El aceite obtenido de la planta es el más usado en el mundo y el precio de la tonelada subió unos 200 dólares en 2016. La Unión Europea es el tercer consumidor de este producto y compra más de siete millones de toneladas. España es el tercer importador de Europa con 1,2 millones de toneladas por detrás de Holanda e Italia.

Con esas dimensiones, es muy difícil que no aparezca en una amplísima gama de alimentos procesados (no solo bollería) y sea muy frecuente en la cosmética, a los que da aspecto y textura untuosa. 

Pero su imagen ha ido deteriorándose según se conocía el impacto ambiental que conlleva su producción masiva y sus efectos en la salud. Para contrarrestar lo primero, las productoras han ido buscando nuevas latitudes para plantar y las empresas que lo usan en sus productos exhiben certificados de sostenibilidad. La sombra sobre los daños a la salud ha comenzado a provocar un rechazo traducido ahora en las incipientes decisiones de los comerciantes. Pero si está presente en tantos productos, ¿con qué va a sustituirse?

Laura Villadiego, del grupo Carro de Combate, contesta a eldiario.es que “la presión de los consumidores es fundamental”, pero avisa también de que, a pesar de los problemas de salud y medioambientales, “hay que tener cuidado porque el problema también es del modelo alimentario. No se trata tanto de sustituir el aceite de palma como de dejar de comer tanto procesado: si nos ponemos a sustituir todo el aceite de palma por, digamos, soja no hemos resuelto ningún problema y puede que en términos ecológicos lo empeoremos”.

Iniciativa en el Congreso

Basta con pasearse por cualquier supermercado para comprobar la enorme variedad de alimentos en los que está presente. Eso sí, en muchas ocasiones, hay que leer una letra minúscula en las etiquetas. A veces está bajo el epígrafe grasas vegetales, otras veces aceite… Por eso, el grupo parlamentario de Esquerra Republicana somete a votación este miércoles una iniciativa en la Comisión de Sanidad del Congreso para pedir que la Unión Europea obligue a los fabricantes a dejar más claro en las etiquetas si sus productos contienen esta grasa.

Su moción solicita que se “modifique el reglamento sobre información alimentaria facilitada a los consumidores”. También quiere que no se pueda hacer publicidad de los productos destinados al público infantil y que se prohíba promocionarlos con “ganchos” como “juguetes, accesorios o incentivos”.

El 28 de febrero, la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo se pronunció en contra del monocultivo de palma tras un informe presentado por el diputado de Equo Florent Marcellesi. Marcellesi subrayaba los mismos problemas de pérdida de bosques y multiplicación de emisiones de gases. El eurodiputado se felicitó por haber excluido “ de los fondos públicos el uso del aceite de palma como agrocombustible”. Precisamente este lunes, el asunto pasó al Pleno de la Eurocámara.

De la planta –original de África– se hace aceite tanto de su carne (aceite de palma) como de su almendra (aceite de palmiste). Su éxito llegó a partir de los años 70 del siglo XX como alternativa fácil y barata a las grasas trans (hidrogenadas) y sus efectos nocivos. En Asia aprovecharon el nicho económico y se lanzaron abrir plantaciones: más de la mitad de la producción mundial proviene de Indonesia. Otro tercio de Malasia.

El daño ambiental más evidente del cultivo industrial de esta planta es la deforestación: se calcula que en Indonesia se ha llevado por delante 31 millones de hectáreas de bosque para plantar palma. Pero, además, la transformación de los suelos provoca la emisión de grandes cantidades de gases de efecto invernadero. Tanto que, al final del proceso de producción y uso, los biocombustibles a base de este vegetal contaminan casi tres veces más que la combustión de gasolina o gasóleo para la automoción. La UE utiliza para bioenergía 3,2 millones de toneladas de este aceite.

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Plantación de palma africana o aceitera.

El problema de imagen que ha provocado su impacto ecológico ha hecho que las empresas hayan ido buscando nuevos territorios donde plantar palmas. Siempre en zonas tropicales. Así, en los últimos 20 años, la producción en Latinoamérica se ha multiplicado por cuatro, en Tailandia por cinco y en África occidental por 1,5, según la patronal europea del sector European Palm Oil Alliance.

Las certificaciones de palma sostenible también tienen su reverso. Laura Villadiego pone el acento en la escala: “Se puede llegar a un consenso sobre qué significa una plantación sostenible. Pero la industria en sí misma nunca podrá ser sostenible si se basa en una expansión infinita”. Es decir, conquistando nuevos suelos para continuar su crecimiento.

Un testigo de esa expansión acelerada es la escalada de producción mundial: de 2005 a 2015, se cuadruplicó, según European Palm Oil Alliance. Las certificaciones de palma sostenible, en principio, tienen en cuenta que las nuevas plantaciones no supongan deforestación, aunque han surgido dudas sobre los criterios que se usan para considerar que no hay pérdida de bosque.

Además, las propiedades de este aceite se han ido revelando como poco saludables para el consumo como alimento. Es especialmente rico en grasas saturadas. Sus ácidos grasos son de cadena corta e impar, la combinación considerada menos recomendable. En comparación, el aceite de oliva tiene menos del 20% de ácidos grasos saturados.

Uno de los últimos reveses a la imagen de la palma llegó a finales de 2016 cuando un estudio del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB) concluyó que el ácido palmítico (principal componente de esta grasa) era un claro acelerador de la metástasis cancerosa. El trabajo, publicado en Nature explica que la proteína que inicia y promueve la multiplicación de células tumorales absorbe grasas y el palmítico encabeza la lista. Así es la industria del aceite de palma en Indonesia: trabajo infantil, discriminación y contaminación,  El cultivo masivo de palma y soja para producir biocombustible contamina más que la gasolina o el diésel

ETIQUETAS: Aceite palma,consumo, comercio

La segunda casa de Trump en Florida cuesta una fortuna al contribuyente de EEUU

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A Trump le encanta pasar los fines de semana en su complejo turístico de Mar-a-Lago, aunque los habitantes de la zona no están tan contentos.

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Donald y Melanie Trump en su palacio de Palm Beach. MAR-A-LAGO

Los próximos días 6-7 de abril Donald Trump se reunirá con el presidente Xi Jingpin en la que promete ser una cumbre complicada. Trump no recibirá a su homólogo chino en Washington, sino en su club privado de Palm Beach, Mar-a-Lago, en Florida.

Trump hizo lo mismo el pasado febrero con Shinzo Abe. La reunión en un entorno tan informal, que debía mostrar la proximidad entre los dos países, casi acabó en incidente diplomático cuando los invitados a la cena con el premier japonés colgaron en Facebook el momento en que ambos líderes se enteraron de que Corea del Norte había realizado un nuevo ensayo balístico.

Mar-a-Lago, donde Trump ha pasado cinco de los diez fines de semana de su presidencia,  ya se conoce como la “Casa Blanca de invierno” y le está costando al contribuyente estadounidense unos cuantos millones en desplazamientos y medidas de seguridad.

No hay cifras oficiales pero los medios estadounidenses han estimado, basándose en un viaje de Barack Obama a Palm Beach en 2013, que cada escapada de Trump a Florida puede costar algo más de tres millones de dólares. Según estos cálculos, el total ya sumaría quince millones de dólares. La mayor parte se gasta en fletar el avión presidencial, Air Force One.

Los habitantes del condado de Palm Beach, millón y medio de habitantes cuya renta per cápita es mas del doble que la del resto de Florida (algo más de 100.000 dólares al año), no están contentos. Cada vez que viene Trump todo se paraliza. Los vecinos han empezado a quejarse: espacio aéreo cerrado , omnipresencia de los servicios de seguridad, atascos. 

Según el periódico local, el Palm Beach Post, que ahora sigue muy de cerca la agenda de Trump, los fines de semana presidenciales ya han costado a la oficina local del sheriff millón y medio de dólares en regular el tráfico y contener a los que vienen a manifestarse. Tres congresistas de Florida han pedido a Trump que pague el coste adicional de su bolsillo.

Trump compró Mar-a-Lago en 1985 por “sólo” diez millones de dólares y lo rehabilitó completamente.  La mansión, construida en los años 20, ha sido objeto de numerosos reportajes: las fotos revelan un interior versallesco y dorado. Piscinas, golf, playa… y ha sido el escenario de las bodas de los hijos de Trump.

Para entrar en el club, que cuenta con unos 500 miembros, hay que pagar una cuota de 200.000 dólares (se dobló el precio después de la elección de Trump) y 14.000 dólares anuales.

Después del incidente de la cena con Shinzo Abe, y después de que un invitado colgara en Twitter un selfie en el despacho de Trump en Mar-a-Lago, burlando la vigilancia del Servicio Secreto, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (Government Accountability Office) ha accedido a examinar las cuentas de los viajes presidenciales y la eficacia del dispositivo de seguridad.

El que no ha dicho nada es Trump. Al presidente estadounidense no le preocupan los gastos que generan sus desplazamientos y “se siente muy a gusto” con sus fines de semana, ha asegurado el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. 

La foto de Xi Jinping y Donald Trump en el club privado de Palm Beach el próximo jueves tendrá algo de irónico. A Xi le horroriza el golf y ha hecho de este deporte uno de los símbolos de la lucha contra la corrupción de los nuevos millonarios chinos, cerrando, más de un centenar de clubs en China.  A saber qué opinará de los candelabros dorados de su huésped. La Florida de Trump, el vecino que quería cambiar el rumbo de los aviones

ETIQUETAS: EEUU, Donald Trump, Florida

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