L’Esquella de la Torratxa

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Archivos diarios: 6 enero, 2020

El Parlament Europeu desautoritza la JEC i reconeix Junqueras com a eurodiputat

En un comunicat, el Parlament Europeu informa que Junqueras ha de prendre possessió del seu escó en el ple del 13 de gener.

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El Parlament Europeu ha informat en un comunicat que espera Oriol Junqueras pugui prendre possessió del seu escó en el ple del 13 de gener, conjuntament amb Carles Puigdemont i Toni Comín. La cambra reconeix la immunitat de Junqueras, tal com va fer el Tribunal de Justícia de la Unió Europea, i desautoritza la Junta Electoral espanyola (JEC) que va decidir inhabilitar el líder d’ERC.

En el comunicat, el Parlament Europeu explica que en el pròxim ple Junqueras, Puigdemont i Comín seran reconeguts com a eurodiputats des del juliol passat, quan la cambra europea es va constituir. L’anunci es produeix poc després que la Comissió Europea hagi refusat de comentar la decisió JEC. De totes maneres, el portaveu de Justícia, Christian Wigand, ha recordat que correspon al Tribunal Suprem espanyol i al Parlament Europeu analitzar les conseqüències de la sentència.

‘Correspon ara al Tribunal Suprem i al Parlament Europeu analitzar les conseqüències de la sentència. Entenem que això està en marxa ara, no comentem els detalls d’aquest procés. Sobre la posició adoptada per la JEC, el procés està en marxa i correspon al Tribunal Suprem avançar’, ha dit.

Per: Redacció

Las derechas alientan el fantasma del ‘tamayazo’ y confían en deserciones de última hora que desbaraten la investidura

El PP pide a los diputados del PSOE “reflexionar por el bien de España” y les dice que “están a tiempo” de parar la formación del Gobierno progresista. Arrimadas espera que “alguien valiente como la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas” permita que el martes descabalgue la investidura del líder socialista. Las apelaciones de PP, Vox y Ciudadanos se suman a una campaña que pide mandar mensajes a los diputados socialistas para que impidan la reelección de Sánchez. El día en que la corrupción eligió Gobierno y se instaló en Madrid: 15 años del ‘tamayazo’

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Conversación entre Santiago Abascal y Pablo Casado en el Congreso de los Diputados. EFE

Las tres derechas de PP, Vox y Ciudadanos llegarán este martes a la segunda votación de la sesión de investidura de Pedro Sánchez con la esperanza de que se repita lo sucedido en la Asamblea de Madrid hace más de 16 años. El 10 de junio de 2003, los entonces diputados socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez se ausentaron de la votación de la investidura del candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad Rafael Simancas, que por la falta de esos dos votos no pudo ser elegido pese a su acuerdo con IU. El conocido como ‘tamayazo allanó el camino a la entonces líder del PP regional, Esperanza Aguirre, que tras un forzado adelanto electoral logró mayoría absoluta.

Ahora, todos los esfuerzos de PP, Vox y Ciudadanos desde que el sábado comenzó el debate de investidura de Sánchez están dedicados a intentar que el escenario de ese ‘tamayazo’ se repita el martes en el Congreso de los Diputados durante la segunda votación. El líder del PSOE tan solo necesitará entonces más ‘síes’ que ‘noes’, una suma que previsiblemente conseguirá si se repiten o mejoran los resultados de la votación del domingo, cuando obtuvo 166 apoyos, 165 rechazos y 18 abstenciones.

Las formaciones conservadoras siguen confiando en que bien en las filas socialistas o bien en las de otros partidos que han confirmado su ‘sí’ o su abstención en la investidura se produzcan deserciones que den un vuelco a las ajustadas cuentas parlamentarias y se desbarate la reelección de Sánchez como presidente del Gobierno.

En los últimos días, las apelaciones públicas de PP, Vox y Ciudadanos a la ruptura de la disciplina de voto de esos partidos han sido constantes. Justo antes de que comenzara la sesión plenaria del domingo, el vicesecretario de Comunicación de los populares, Pablo Montesinos, llamaba a “reflexionar a los diputados del PSOE y de otros partidos minoritarios que van a facilitar la investidura, ya que, según apuntaba, aún “están a tiempo” de parar la hoja de ruta de Sánchez, que a su juicio es “mala” para el país. “Pueden reflexionar y deben hacerlo por el bien de España”, remachaba en los pasillos del Congreso.

Llamamiento a “los demócratas”

Apelando al discurso de un día antes del portavoz de ERC en el Parlamento, Gabriel Rufián, en el que habló de autodeterminación y amnistía, el vicesecretario de Comunicación del PP realizó un último llamamiento a los diputados del PSOE: “Apelo a los socialistas y pido una reflexión, si quieren eso para España, unos socios y un presidente del Gobierno que ataquen sistemáticamente a las instituciones del Estado”. Preguntado específicamente sobre si al PP le gustaría que se repitiera el ‘tamayazo’, Montesinos evitaba dar una respuesta clara.

Desde la dirección popular se ha apelado una y otra vez a los barones socialistas que puedan sentirse “incómodos” con los acuerdos del PSOE con Unidas Podemos y las fuerzas nacionalistas e independentistas. La propia portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo o el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, realizaban “un llamamiento a los demócratas al margen de sus ideologías”, en alusión a los “diputados del PSOE”, para que “defiendan no un programa más de izquierdas o derechas, no medidas concretas, sino al Estado de derecho español” con su rechazo de la investidura de Sánchez.

También este domingo y en el Congreso de los Diputados, la portavoz de Ciudadanos en la Cámara Baja, confiaba en que el martes haya “alguien valiente” como la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, que contraviniendo a la decisión de la dirección de su partido el sábado anunció que votaría que ‘no’ a la investidura de Pedro Sánchez. Como ya hizo en su intervención en el hemiciclo durante el debate plenario, Arrimadas insinuaba así que le gustaría que hubiera otros diputados que cambiaran de parecer sobre su sí o su abstención para la investidura, contemplando también una posible ruptura de la disciplina de voto por parte de parlamentarios socialistas.

Estas palabras y el fantasma del ‘tamayazo’ que sobrevoló todo el debate de la investidura forzaban a la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, durante su intervención en el Pleno, a recordar a Arrimadas que “los diputados la Cámara Baja no son arribistas ni son tránsfugas”. También el propio Sánchez lamentaba: “Lo que hemos visto, de portavoces llamando al transfuguismo de diputados y diputadas me parece que es el síntoma preocupante de la colonización del discurso del espacio conservador por parte de la ultraderecha”.

Aguado, contra el “pacto de la infamia”

Pero las apelaciones al transfuguismo también llegaron por parte de otros dirigentes de Ciudadanos como el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, que en un mensaje en su cuenta personal de Twitter señalaba, el domingo: “El primer barón territorial o diputado socialista que alce la voz contra el ‘pacto de la infamia’ será sobre el que se construya la vuelta del PSOE a la socialdemocracia. Espero que sea antes del martes, por el bien de España”.

El portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, confiaba asimismo este domingo en que se produzcan “cambios” en la configuración de los votos de la investidura para que Pedro Sánchez no sea elegido presidente el próximo martes durante la segunda votación prevista en el Congreso de los Diputados. Justo antes de que comenzara la sesión del pleno, Espinosa de los Monteros señalaba, instando al transfuguismo, que “cualquier cambio que evite este Gobierno será una buena noticia”.

La campaña de las tres derechas se suma a otra iniciativa de acoso organizada a través de las redes sociales para que los diputados socialistas rompan la disciplina de voto e impidan la investidura de Pedro Sánchez. Los parlamentarios del PSOE están recibiendo correos “amenazantes”, a los que tuvo acceso eldiario.es. “Pero como puedes ser tan puta para apoyar la investidura de un traidor???”, dice uno de los mensajes recibidos por Beatriz Corredor, que reconoce que es el “peor” que se ha encontrado en su bandeja de entrada.

No ha sido la única parlamentaria que ha recibido mensajes “faltones”. “¿Dormirás tranquilo si traicionas a tu país?”, “tienen ustedes un gobierno de perdedores” o “no cometan ustedes esta felonía” son algunos de los comentarios que están recibiendo por docenas los diputados socialistas, según explicaban este fin de semana fuentes parlamentarias. ¿Cómo puedes ser tan puta para apoyar la investidura de un traidor?”: la campaña de acoso en redes a diputados socialistas

Una legislatura bronca

La esperanza de las derechas por tumbar la investidura se mantendrá hasta este martes. Pero si Sánchez consigue ser reelegido, PP, Vox y Ciudadanos ya han anticipado con sus primeras intervenciones en el hemiciclo una legislatura que será bronca y en la que no pretenden dar tregua al Ejecutivo que surja del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos.

Entre sus amenazas está mantener su estrategia de judicialización de la política, advirtiendo al nuevo Gobierno de que acudirán a los tribunales a recurrir todas aquellas leyes o medidas que no les gusten. Pero también han asegurado estar dispuestos a tomar las calles, en un plan muy similar al que caracterizó a la derecha en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero y que tuvo que rectificar en la segunda por no conseguir los réditos esperados, tras revalidar el PSOE su Gobierno.

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FuenteIñigo Aduriz/

Ferrajoli referma la crítica a la sentència després de les pressions espanyoles

El jurista italià també insisteix a refusar el dret d’autodeterminació i l’independentisme, però torna a criticar el judici del Tribunal Suprem espanyol i demana un indult o una amnistia.

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Fotografia: Universitat d’Ovieu.

El prestigiós jurista italià Luigi Ferrajoli s’ha vist obligat a donar explicacions arran de les contundents declaracions en què criticava la repressió de la justícia espanyola contra l’independentisme, el judici del Tribunal Suprem espanyol i les vulneracions de drets fonamentals dels presos polítics. Ferrajoli, un referent del garantisme penal, ha rebut pressions i comentaris de catedràtics de dret espanyols perquè esmenés la posició expressada el 28 de novembre a la Universitat de Roma III. En aquell mateix acte, va reiterar que era contrari al dret d’autodeterminació de Catalunya. ‘Va ser un judici horrible’: la dura crítica contra la sentència de Ferrajoli,un dels juristes més prestigiosos

Les paraules de Ferrajoli van aixecar polseguera entre l’acadèmia espanyola i van causar malestar. Perfecto Andrés Ibañez, magistrat jubilat de la sala segona del Suprem, i Manuel Atienza, catedràtic de Filosofia del Dret de la Universitat d’Alacant, li van escriure un correu demanant-li explicacions després de l’article publicat a VilaWeb. Ho revela Atienza mateix en un apunt al seu bloc, en què publica una carta de resposta de Ferrajoli. S’escau que Andrés Ibañez va afegir-se a les acusacions de cop d’estat contra els presos polítics i que Atienza ha promogut manifests ben durs contra el procés d’independència.

Una resposta dura contra la repressió

Tanmateix, la resposta de Ferrajoli confirma la seva posició crítica envers la repressió contra l’independentisme. El jurista italià es plany que, arran de l’article publicat a VilaWeb, s’hagi interpretat que és ‘indulgent’ envers l’independentisme, però alhora es reafirma en les crítiques contra la justícia espanyola. El contingut de la carta, en italià, és un article publicat a El País diumenge passat, signat per ell mateix i traduït precisament per Andrés Ibañez.

Però no s’hi mostra tan contundent com en la intervenció a la Universitat de Roma III, en què va desacreditar el judici contra el procés i les acusacions contra els presos polítics independentistes.

Ferrajoli reconeix haver rebut comentaris de ‘amics espanyols’ per a esmenar la seva posició. Aquest és el motiu, segons que diu, pel qual ha escrit l’article. Després d’haver tornat a expressar la seva opinió contrària al dret d’autodeterminació i de titllar l’independentisme català de ‘forma inacceptable de secessionisme dels rics’, procedeix a criticar totes les formes de nacionalisme. Tanmateix, Ferrajoli defensa que cal resoldre els ‘conflictes identitaris’ per la via política i afirma que considera ‘contraproduent’ que Espanya hagués judicalitzat el conflicte per la via penal.

En aquest sentit, reitera que l’acusació de sedició limita el dret de reunió i protesta pacífica i critica que la inclusió de Vox com a part del judici va polititzar-lo ‘com un lloc espectacular de conflicte identitari entre nacionalismes oposats’. També critica que es parlés de ‘cop d’estat’ –a diferència del seu ‘amic’ Perfecto Ibañez– en compte d’intentar desacreditar el referèndum de l’1-O i la declaració d’independència.

‘Puc assegurar que tots els juristes italians amb qui he parlat han seguit el procés [judicial] amb sorpresa i perplexitat preocupada’, afegeix, i critica que la bel·ligerància de la dreta espanyola, les presons provisionals i les altes condemnes han agreujat el conflicte. Conclou que fóra intel·ligent per part del govern espanyol d’aprovar un indult o una amnistia per als presos polítics.

Com poden aplaudir Batet mentre Forcadell és a la presó?

«El PSOE no és ni serà mai cap aliat de l’independentisme, cap amic, cap company de viatge en res»

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Algunes de les escenes d’ahir a Madrid, al congrés dels diputats, són molt significatives del clima que s’ha instal·lat a Espanya. Va ser especialment il·lustrativa l’esbroncada organitzada pels partits de la dreta nacionalista espanyola en ocasió de la intervenció de la portaveu de Bildu. El guerracivilisme, aquella idea segons la qual cal fer servir qualsevol cosa, sense cap mena de límit, contra els enemics polítics, mai no havia abandonat la política espanyola, però ara hi ha tornat per prendre-hi un lloc central. Si Sánchez finalment és investit president del govern espanyol, això, multiplicat per mil, l’esperarà cada dia.

Hi ha qui considerarà aquesta constatació com un argument per a donar suport als socialistes. Basant-se que torna l’Espanya més negra i que cal barrar-li el pas. Però tenim un cert coneixement històric de la matèria i, sobretot, una certa capacitat d’anàlisi de la realitat. I d’acord amb totes dues coses, crec que cal tenir clar que l’Espanya més negra no fa bona l’altra Espanya. Perquè, pels catalans, el problema –no ho oblidem això– es diu Espanya. Sense matisos.

En aquest sentit, diré que la resposta de Meritxell Batet als dirigents de la dreta quan van organitzar el Cafarnaüm per Bildu hauria estat bona i impecable, car va defensar la llibertat dels diputats, si no fos perquè vista de la presó del Mas d’Enric estant, és d’un cinisme que glaça la sang. No és precisament per això, per haver defensat que al parlament es pot parlar de tot, que la presidenta Forcadell és a la presó?

Pensant això em vaig sorprendre molt de veure que alguns diputats independentistes catalans aplaudien les paraules de la senyora presidenta del congrés.

Vull pensar que no eren conscients de què feien o que es deixaven endur per la passió momentània del debat. Perquè, si no és així, no hi trobe cap explicació. Vist en la perspectiva de la presó de la Molt Honorable Carme Forcadell, només pot ser un error, i de la pitjor espècie.

Però un error que avisa de quin és el possible perill per als diputats independentistes de la nova legislatura: oblidar que el PSOE és el 155. En el clima de repressió constant i de negació de les llibertats actual, la resposta més lògica seria que els diputats independentistes catalans no donassen suport a cap govern espanyol, com Junts per Catalunya i la CUP han decidit, mentre no canviàs la situació.

Però Esquerra Republicana sí que donarà suport a Sánchez perquè ha assolit un acord per escrit amb el PSOE que, de manera objectiva, avança en el reconeixement polític del conflicte que els socialistes mai no havien acceptat. Un acord que podria, i això ja és subjectiu, obrir una via cap a una solució negociada del conflicte català. A mi no em sembla pas malament que ho intenten si creuen que Sánchez complirà el pacte. Negociar és una part essencial de la política i les grans negociacions es fan entre enemics i adversaris polítics. En això estem d’acord. Però em preocupa molt què vaig veure ahir. Perquè per a negociar bé amb un adversari –que no s’equivoque ningú al respecte– cal tenir abans prou perspectiva per a saber que ho és. O si no hom es perd i corre el perill de deixar de ser ràpidament com s’és.

El PSOE no és ni serà mai cap aliat de l’independentisme, cap amic, cap company de viatge en res. No especialment aquest PSOE, ni aquest Pedro Sánchez en concret. Hom pot, doncs, provar de treure-li partit de la feblesa i trobar una via que porte a la independència o al referèndum. Però això implica obligatòriament que els diputats independentistes no poden perdre ni un segon de vista que el PSOE és el partit dels carcellers, el que dirigeix la repressió. Ni que siga per a no escarnir amb el gest els companys que estan dins les presons o per no acréixer encara més la distància que clarament podem observar que es va obrint entre molts ciutadans independentistes i els polítics que els representen.

Sólo faltó la cabra de la Legión

Los diputados del PP y Vox boicotean el discurso de la portavoz de Bildu en un aperitivo de la crónica de sucesos que marcará esta legislatura. La oposición insulta en repetidas ocasiones a Mertxe Aizpurua sin que la presidenta del Congreso sea capaz de poner fin a las alteraciones del orden parlamentario. La izquierda contiene la respiración ante 48 horas de infarto hasta que Sánchez sea investido

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Pablo Casado hace el gesto del tiro en la cabeza mirando a Pedro Sánchez. EUROPA PRESS

Los disturbios son un trabajo de equipo. En la primera jornada del debate de investidura, el protagonismo en el Grupo Popular había recaído lógicamente en su líder, Pablo Casado. Al día siguiente, le tocaba tomar el relevo al grupo parlamentario en su conjunto, que sin duda iba a generar más decibelios. Todos venían con las gargantas preparadas.

Las derechas cargaron con todo en el día en el que debía hablar la portavoz de Bildu. No era la primera legislatura en la que intervenía alguien de esta formación, pero hasta ahora lo había hecho como integrante del grupo mixto en el que se disponen de pocos minutos. Ahora lo hacía con grupo parlamentario propio y así contaba con 30 minutos completos. Parece que unos cinco minutos es lo máximo que están dispuestos a escuchar a este grupo los diputados del PP. A partir de ahí, toca entrar en combate. La libertad de expresión se mide ahora en minutos en la Carrera de San Jerónimo. No muchos.

La tensión y el colesterol malo se dispararon muy pronto cuando Mertxe Aizpurua presumió del valor de los cinco diputados de Bildu: “Hoy, señor Sánchez, la paradoja es que usted no puede formar Gobierno sin el concurso de las izquierdas soberanistas. Es decir, no hay modelo democrático avanzado para el Estado sin contar con los independentistas”. Las pulsaciones de los del PP ya estaban muy altas.

Bildu se abstendrá en la votación del martes, lo que permitirá la reelección de Pedro Sánchez, se supone que por sólo dos votos de diferencia. Los miembros del PP están rabiosos, quizá porque esperaban que la izquierda abertzale votara con ellos de forma negativa. Y con rabia respondieron. “Qué vergüenza”. Muy pronto, los insultos: “Terrorista”. “Asesinos”. Eso cuando se entendían. Lo habitual es que gritaran todos a la vez.

De inmediato, se vio que no iban a parar. La intención no era soltar unos gritos, sino boicotear el discurso. También se apreció que la presidenta del Congreso no estaba en condiciones de imponer el orden, de que se permitiera hablar a la persona que tenía la palabra. Es cierto que los populares no estaban dispuestos a aceptar ninguna autoridad. Como se vio después, su jefe era el primero que se ponía a veces a gritar.

Batet optó por defender ciertos principios democráticos, la típica carta que se espera de la presidencia de la Cámara y que ese día no iba a funcionar con el PP. Lo intentó: “Hubo otras épocas en este país en que efectivamente no se permitía la crítica al Gobierno ni a otras autoridades del Estado. Por suerte, esas épocas han pasado. Para garantizar la democracia plena, tenemos que garantizar la libertad de expresión en el interior de esta Cámara” (gritos de nooo, nooo entre los diputados del PP).

Todo venía porque Aizpuru había hecho una referencia al discurso del rey del 3 de octubre de 2017 contra el desafío independentista en Catalunya para acusarle de promover un “bloque político y mediático” para impulsar la “contrarreforma autoritaria”. Gritos, aspavientos, insultos, también desde los escaños de Vox. Después, Aizpurua pidió cambios en la política penitenciaria “que la ajusten a la legalidad y la rescaten definitivamente de la excepcionalidad en la que la han instalado”. Más insultos. La mención a la legalidad no conmovió mucho al PP. No están interesados en esa legalidad. La diputada elogió a Arnaldo Otegi y ahí los gritos arreciaron.

Casado comenzó a hacer gestos desde el escaño durante el discurso para que Batet hiciera algo. ¿Censurar a la portavoz de Bildu? Aparentemente, sí. Casado y Álvarez de Toledo agitaban el reglamento del Congreso con la intención de que se les permitiera interrumpir el discurso, que es algo que efectivamente no puede hacer el líder de la oposición por su cuenta.

Batet concedió a Casado la posibilidad de hablar después del discurso. El líder del PP le reclamó que debería haber llamado al orden a la portavoz de Bildu “cuando ha vertido descalificaciones y conceptos injuriosos a las instituciones del Estado”. Pero para él lo importante era apuntar a Sánchez: “Lo más escandaloso es que el candidato a la presidencia del Gobierno no ha defendido ni la Constitución ni al rey de España (en ese momento se vio a Sánchez en su escaño decir “venga ya”) ni a las víctimas del terrorismo”.

Mientras hablaba Casado, Batet ya le estaba recordando que no podía tener en ese momento su propia intervención. Ya había disfrutado de ella el día anterior. No se atrevió a cortarle el micro y Casado acabó cuando quiso con el remate final: “Es infame lo que hemos vivido”.

Edmundo Bal, de Ciudadanos, tuvo también su minuto extra para denunciar que Aizpurua había llamado “fascista” al rey, lo que era falso. Ya todo daba igual. Batet le cortó cuando Bal ya había conseguido su corte para los informativos.

Los diputados socialistas y de Podemos aplaudieron en más de una ocasión las palabras de Batet. Perfecto para la maquinaria de propaganda. El PP y Vox difundieron esas imágenes en Twitter con el titular: “El PSOE aplaude a Bildu”. La desinformación es un producto de elaboración nacional en cada país y en España se practica con la misma soltura que en otros sitios. Los rusos son unos aficionados.

La portavoz socialista tuvo a bien dar algunos consejos no solicitados a Casado y al PP. “Si usted habla como Vox, dice lo que Vox y se comporta como Vox, no es que usted se convierta en Vox. Es que sus votantes votarán a Vox”, dijo Adriana Lastra.

Es una relación causa-efecto que no podemos dar por evidente, aunque está claro que los 3,6 millones de votantes de Vox no han llegado del espacio exterior. Es posible que llegue el momento en que Casado se haga esa reflexión. Lo que es seguro es que estamos en la hora de golpear duro, gritar “Viva España” y preguntar si la cabra de la Legión está disponible para el fin de semana. Las derechas reciben la intervención de Bildu con gritos de “asesinos”, “viva el rey” y “fuera, fuera”

Por: Iñigo Saenz de Ugarte/

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