Un espía en el bolsillo: por qué es mala noticia que el iPhone X reconozca tu cara

En la nueva versión de su buque insignia, Apple ha sustituido la tecnología TouchID por un sistema de reconocimiento facial que desbloquea la pantalla cuando identifica el rostro de su dueño. Un dato biométrico aún más sensible que la huella dactilar se convierte así en la contraseña que protege la información personal del usuario, algo que despierta serias dudas en materia de seguridad y privacidad. ¿Se podrá engañar al programa? ¿Dónde irán a parar los datos y qué se hará con ellos?.

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El sistema FaceID utiliza luz infrarroja para recrear en 3D el rostro de los usuarios

Tenemos tantas contraseñas en la memoria que no siempre es fácil recordar la que necesitamos en cada momento. Afortunadamente para los más despistados y olvidadizos, hace tiempo que las grandes tecnológicas han tomado una ruta alternativa a las claves tradicionales: el camino de la biometría.

El último en dar un paso de gigante en esta dirección ha sido Apple, que el martes presentó su nuevo modelo de teléfono, el iPhone X, que saldrá a la venta el 3 noviembre en España. En su apuesta por ahorrar aún más tiempo a los usuarios, ha sustituido en el flamante dispositivo el sistema de identificación por huella dactilar por uno que reconoce a los usuarios por su rostro. En otras palabras, los fans de la manzana mordida que decidan dejarse los cuartos en el móvil deberán olvidarse de TouchID y familiarizarse con FaceID, la herramienta que lee tu cara como si fuera una contraseña.

“Tu iPhone está bloqueado hasta que lo miras y te reconoce. Nada ha sido nunca más simple, natural y cómodo”, destacaba Phil Schiller durante el evento. La idea es que el dueño del teléfono solo tenga que dirigir la vista al dispositivo para que este lo identifique y la pantalla se desbloquee casi al instante. Face ID también será útil para realizar operaciones como descargar aplicaciones y pagar con Apple Pay. Para el vicepresidente de ‘marketing’ de Apple, “es el futuro de cómo desbloquearemos nuestros ‘smarphones’ y protegeremos la información delicada”. 

Pero por muy bien que lo venda el ejecutivo de Apple, el uso de este tipo de tecnología biométrica en móviles suscita ciertas dudas sobre la seguridad y la privacidad de los datos.

UN MOLDE EN 3D DE LA CARA

Los de la manzana mordida han sido los últimos en apuntarse a la tendencia, pero los sistemas de reconocimiento facial ya están presentes en la opción Smart Lock de Android Lollipop y en plataformas como el gigante chino Alibaba. Claro que el hecho de que el sistema operativo de Google te advierta que la función es menos segura que una contraseña alfanumérica y que un experto engañara a la plataforma asiática con un simple vídeo no dice mucho a favor de su seguridad.

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El ejecutivo de Apple, Phil Schiller, mientras presentaba el sistema FaceID

La tecnología de Apple, sin embargo, tiene algunas medidas extras de protección. El nuevo iPhone integra un dispositivo de infrarrojos llamado TrueDepth que proyecta una red de 30.000 haces de luz sobre la cara del usuario. La cámara frontal actúa como sensor, capturando las perturbaciones que sufre esa máscara invisible a medida que la persona gira la cabeza para crear un mapa en tres dimensiones de su cara. 

Así, al utilizar esta especie de molde tridimensional como guía, en lugar de una imagen plana, el sistema es más difícil de engañar que los anteriores. Pero no es del todo inmune: si bien no vale una simple foto, cabe la posibilidad de que FaceID se equivoque si lo que tiene delante es la cara de una persona impresa en 3D. Aún es solo una sospecha, pero ya hay algún investigador en seguridad deseoso de ponerla en práctica.

A Schiller no se le olvidó este asunto. Durante la presentación defendió que el sistema de reconocimiento facial es resistente a este tipo de triquiñuelas. Para demostrarlo, enseñó a los asistentes y espectadores la imagen de máscaras faciales muy realistas creadas por expertos en efectos especiales de Hollywood –auténticas obras de arte que han inspirado bromas relacionadas con cierto personaje de Juego de Tronos. La compañía las había utilizado para poner a prueba la herramienta, aunque no aclaró si alguna de ellas había logrado confundir al sensor.

Según el directivo de Apple, los algoritmos de ‘deep learning’ que analizan los rasgos faciales han sido entrenados con millones de fotografías para que aprendan a distinguir las características de un rostro y obvien pequeños cambios, como unas gafas de sol o barba.

Lo que no sabemos aún no es si tienen en cuenta el color. De ser así, cualquier réplica destinada a engañar al sistema tendría que tener exactamente el mismo tono que la piel que imita. Este tipo de análisis requeriría un procesamiento complejo que, además, debe considerar aquellas variables que influyen en el aspecto de la cara: puedes estar enfermo o bien estar muy moreno o quemado por el sol.

Por otra parte, la forma en que el programa ha sido entrenado puede dar lugar a posibles sesgos raciales o algún otro tipo de discriminación algorítmica.

NO PUEDES ESCONDERTE

Más allá de las características técnicas del sistema, el mero hecho de convertir un rostro en la llave que guarda información personal trae consigo algunas implicaciones poco halagüeñas. Por un lado, a diferencia de lo que ocurre con una clave alfanumérica, no podrías cambiar de cara –al menos sin pasar por el quirófano– en caso de que alguien lograra con éxito reproducirla para engañar a tu teléfono. Sería como si te hubiesen robado las llaves de casa o del coche y no pudieras cambiar la cerradura.

Y, para añadir gravedad al asunto, no solo la llevamos con nosotros: las fotos en las que apareces en Facebook e Instagram son suficientes para que alguien (con ciertos conocimientos técnicos, eso sí) pueda crear una reconstrucción en 3D de tu cara, según demostraron el año pasado investigadores de la Universidad de Carolina del Norte.

Por otro lado, el rostro es una parte de cuerpo que, generalmente, está destapada y que sería bastante difícil de esconder de alguien que quisiera desbloquear nuestro teléfono, como un atracador o un policía. Los ciudadanos de Estados Unidos pueden acogerse a la quinta enmienda para evitar verse obligados a desvelar sus contraseñas en un juicio; sin embargo, esta medida de protección legal no es válida si se trata de su rostro. 

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El nuevo iPhone X saldrá a la venta el próximo mes de noviembre

Hay que admitir que no es tan fácil alinear la cara de una persona con el móvil a la fuerza. Además, según Schiller, sus ojos deben permanecer abiertos para que el sistema funcione. No obstante, una vez que todo está en su sitio, el proceso tarda menos de un segundo en completarse.

El sistema también puede obstaculizar las investigaciones judiciales en el caso de que sea necesario buscar pistas en el teléfono de la víctima de un asesinato, por ejemplo. Ya ocurría algo similar con el reconocimiento de huellas dactilares: el año pasado, un ingeniero de la Universidad Nacional de Michigan se las vio y se las deseó para ayudar a la policía a acceder al Samsung Galaxy S6 de un fallecido bloqueado con este método biométrico.

MÁS DATOS SENSIBLES A FILTRACIONES

Por su parte, el extrabajador de la NSA Edward Snowden, que ha dado su parecer sobre FaceID  en Twitter, relega las cuestiones tecnológicas a un segundo plano para destacar posibles problemas de privacidad. Snowden alaba un diseño que parece “sorprendentemente robusto” y la opción de deshabilitar el sistema, pero advierte que también contribuye a normalizar los escáneres faciales, “una tecnología de la que seguro se va a abusar”. 

Prueba de que Apple conoce las limitaciones de la herramienta y la conveniencia de añadir capas de seguridad adicionales es que los usuarios pueden activar y desactivar la función para distintas operaciones y que es necesario introducir una contraseña antes de extraer datos del teléfono. Además, iOS 11 dispone de un “modo SOS” que permite deshabilitar el reconocimiento facial pulsando cinco veces el botón situado en un lado del móvil.

En el caso de que el dueño del teléfono decida tener activado FaceID para el desbloqueo de la pantalla, el sensor de la cámara frontal permanecerá constantemente encendido. Algo que, según el abogado de la Electronic Frontier Foundation Adam Schwartz, se traduce en que también estará recogiendo datos continuamente. Es más, podría ver todo lo que haces, como Amazon Echo puede escuchar lo que dices en casa. 

La información, alerta Schwarthz, puede acabar en manos malintencionadas: desde ciberdelicuentes que consigan burlar la seguridad del teléfono hasta empleados de la empresa, pasando por agencias de espionaje –aunque algunas tienen ya sus propias bibliotecas de datos biométricos de los ciudadanos–. Por eso, “antes de que los usuarios activen la funcionalidad de ‘siempre encendido’, deben recapacitar sobre las consecuencias para su privacidad”, advierte el abogado.

Los de la manzana mordida ya ha aclarado que no almacenará los datos biométricos en la ‘nube’, sino que permanecerán en los teléfonos. No obstante, su valor para empresas como Apple o Google (o Facebook, si su aplicación pudiera acceder al ‘software’) es muy grande: podrían utilizar los sistemas de reconocimiento facial para estudiar, por ejemplo, los gustos de los usuarios a partir de las expresiones que adoptan mientras ven un vídeo, usan una ‘app’ o buscan información en internet.

Entonces, ¿qué es lo mejor? ¿Evitar a toda costa comprar el nuevo iPhone? Para tu bolsillo, seguramente sí. Pero para los que no puedan vivir sin llevarlo en el bolsillo, la única forma de mantener la seguridad del móvil es bloquearlo a la vieja usanza: con una contraseña alfanumérica de toda la vida. Como advierte el desarrollador y docente Quincy Larson, “si valoras la seguridad de tus datos –tu email, cuentas de redes sociales, fotos de familia, la historia de cualquier lugar en el que hayas estado con tu teléfono–, te recomiendo que no uses la identificación biométrica”.

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Todas las imágenes que aparecen en este artículo son propiedad de Apple

eldiario.es/hojaderouter/seguridad

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TVE, la tele de todos… (de todos ellos)

El nivel de TVE llegó a sus mínimos cuando Sostres opinó, no sobre vaginas adolescentes, sino sobre algo que es obviamente incompatible con su misoginia: la Ley de Violencia de Género, a la que tachó de “fascista”.

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Carlos Herrera en TVE

Salvador Sostres, Pepe Navarro y Santiago Segura fueron los tres hombres invitados por Carlos Herrera para “debatir” sobre acoso sexual en su programa ‘¿Cómo lo ves?’. También tres mujeres: Isabel Gemio, Marta Robles y Cayetana Guillén Cuervo. Para que la paridad sea posible en un programa como éste parece que el tema a tratar tiene que ser el acoso sexual, agresión que ellos no sufren.

El nivel de vergüenza con ese plantel estaba asegurado (y pagado por nosotras). Sin embargo, no sólo no decepcionaron los señores allí presentes (presentador incluido) sino que el bochorno fue algo más que eso: un programa sobre machismo regido por un hombre que dijo, literalmente, “no me interesa nada un debate sobre feminismo”. (Tranquilo, no nos cabía ninguna duda).

Para empezar, Herrera presentó a Salvador Sostres como alguien que “seguramente no les va dejar indiferentes esta noche”. El papel de Sostres allí era obvio: el presentador nos estaba avisando –por si quedaba alguna incauta– de que habíamos financiado a este señor para colarnos su opinión sobre agresiones sexuales.

Porque, claro, para debatir sobre acoso sexual hay que llevar a un célebre misógino y homófobo (mención especial a su columna “Las lesbianas no existen”) si no, no habría pluralidad. Es como si debatimos sobre una lacra como el racismo y no lleváramos a un miembro del Ku Klux Klan… pues quedaría aquello muy antidemocrático. ¿Acaso no todas las personas tienen derecho a expresar su opinión en prime time? ¿Es que un hombre que expresa lo mucho que le gusta el olor de las vaginas de las chicas de 17 años (ante un público infantil) no va a poder opinar desde la tele pública sobre acoso sexual a las mujeres?

El nivel de TVE llegó a sus mínimos cuando Sostres opinó –no sobre vaginas adolescentes– sino sobre algo que es obviamente incompatible con su misoginia: la Ley de Violencia de Género, a la que tachó de “fascista”. Literalmente. Muchas no esperábamos otra cosa, claro, y sin embargo, por mucho que intuyas soflamas de este calibre, cuando las escuchas te es imposible no pensar en que TVE estaba legitimando a todos esos hombres que arremeten contra esta ley sin haberla leído ni  por el forro, a aquellos que colocan pegatinas de “STOP feminazis” a las puertas de los juzgados y a todos los machistas de a pie que mienten y manipulan con el famoso “si una mujer le da la gana denunciarte, pasas la noche en el calabozo”.

Cuando un discurso que genera violencia sobre ti es legitimado desde un plató que pagas tú, ya no podemos llamarlo “bochorno”, porque ya hace tiempo que pasó a ser directamente choteo, reírse en nuestras caras, mearnos y decir que llueve. Se trata de que estamos pagando a hombres que aprovechan sus privilegios para que nada cambie: ni sus privilegios ni nuestra opresión.

Pero Sostres no fue el único. También Santiago Segura se expresó como se esperaba de él. Aún no sabemos qué hacía  Segura en ese programa, teniendo en cuenta que lo conocemos por películas como Torrente, donde se representan violaciones a mujeres a modo de “humor”. ¿En calidad de qué fue invitado este señor para que hablase sobre acoso sexual? ¿Qué sabe él sobre algo que no sufre sino que normaliza y perpetúa con producciones misóginas donde se abusa de mujeres?

Él mismo ejemplificó lo que es el machismo: llamó enfermos a los acosadores. Típico argumento de no entender nada, de pensar que el machismo es cosa de otros, no de él y sus películas. Patologizar una conducta que es obvio que convive de manera impune en nuestra sociedad es una forma de decir: son así, ¿qué le vamos a hacer? ¿Cómo se lucha contra la enfermedad mental? No se puede. 

Pero no, no son enfermos, no son locos. Son hombres muy sanos.

Segura no se quedó ahí, porque callarse nunca es una opción para el macho medio. Así que, cuando Isabel Gemio –que como mujer sí sabe de qué va el acoso sexual– le reprochó que llamara enfermos a los acosadores, él le exclamó: “ERES IRRITANTE, Isabel. Te hablo como a un hombre: ERES IRRITANTE”. No le gusta ser interrumpido cuando mete la pata, sin embargo no dudó en interrumpir precisamente a Gemio con la excusa de “es que no me gusta lo que estás diciendo”.

Esto es lo que sucede cuando llevas a machistas a hablar sobre machismo: insultos a una mujer que sabe de lo que habla. Insultos e interrupciones. El manterrupting de Segura fue de galardón. Porque las tres invitadas fueron interrumpidas, pero en el caso de Isabel Gemio fue una constante. Es el castigo que recibes cuando tu discurso tiene perspectiva de género. El feminismo es siempre odioso e irritante para los machistas.

También a Cayetana Guillén la interrumpió el propio presentador para hacer votaciones sobre “¿Qué es acoso?” Cuando acabaron las votaciones, Herrera le dio entonces la palabra a Pepe Navarro. Ya ella, con sus diez segundos de intervención, había hablado demasiado. Navarro, sin embargo, sí que tenía cosas interesantes que decir, como que “los acosadores tenían una patología”.

Entre los invitados no faltaron los chascarrillos, como el de Santiago Segura cuando Navarro se acercó al atril de Gemio: “Eh, Pepe, no te acerques tanto, no seas acosador”. Risas. Compadreo. Guiños machos con el beneplácito de Carlos Herrera, que en ningún momento vio nada reprochable (excepto la sugerencia de mantener un debate feminista, que eso ya sí que no le gustó). Los chistes sobre qué es el acoso no faltaron en un programa sobre acoso. Al fin y al cabo, ¿qué les importará a ellos lo que les pase o tengan que decir las mujeres?

Durante el programa, conectaron con Eva Pedraza, que contó una de las veces que sufrió acoso sexual en el trabajo. Tras sus palabras, Salvador Sostres, sentenció que el acoso es “muy difícil de objetivar”.

De verdad, este artículo podría ser eterno, porque a pesar de que el despropósito no fue largo, cundió muchísimo. Hasta hubo tiempo para conectar con un hombre, catedrático en psiquiatría, que opinó sobre los piropos (?). La respuesta del psiquiatra se la pueden imaginar.

Tampoco faltó demostración en directo de la masculinidad de Carlos Herrera, que dirigiéndose a ellos (por supuesto) dijo: “Cualquiera de nosotros cuatro le arrancaríamos la cabeza a quien osara molestar o acosar a nuestras hijas”. (¡Qué hombre!) Luego admitió que había educado a su propia hija en el “odio al hombre”, y la había instado siempre a que los tuviera firmes para que no acabaran despreciándola. ¿Se imaginan qué pasaría si esto lo hubiera dicho una de las invitadas? Pero no, lo dijo Carlos Herrera, que como hombre está legitimado para “meter a todos los hombres en el mismo saco” (si el que generaliza es un hombre está bien). Y dio a entender lo que ya sabemos: que no son casos aislados, ni tampoco enfermos, sino sólo hombres sanos los que tratan con desprecio a las mujeres.

Sin embargo, cuando Gemio le preguntó a Sostres qué opinaba sobre el feminismo, Herrera fue tajante: “no me interesa lo más mínimo un debate sobre feminismo”. Porque, claro, una cosa es el feminismo para las hijas de uno y otra cosa que hablemos desde la tele de un feminismo para todas. Por ahí sí que no estuvo dispuesto a pasar Herrera.

Y así acabó, todos para sus casas con alegría e Isabel Gemio con varias reprimendas y algún que otro insulto por ser la mujer que llevó el feminismo al plató. Desde aquí le doy las gracias, porque realmente hubiera sido más fácil dejar ese atril vacío o cederlo a otra mujer que no fuera a sentirse agraviada (que las hubo). Así que, gracias, Gemio, por ir, por quedarte y por la semilla feminista que sembraste.

Fuente: eldiario.es/zonacritica

La jueza Lamela intentó convencer a Bélgica de que el Govern era corrupto para conseguir su extradición exprés

En la orden europea de detención y entrega la magistrada marcó la casilla de “corrupción” como único delito que estaría reconocido por Bélgica. Dos exconsellers en Bruselas alegan que la Audiencia Nacional les somete a una investigación “inquisitorial”

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Puigdemont ve a sus consellers “encarcelados por un Estado alejado de la práctica democrática”

La jueza Lamela intentó convencer a Bélgica de que Puigdemont y los cuatro exconsellers que le acompañan en Bruselas son corruptos. La magistrada de la Audiencia Nacional se jugó a esa carta el razonamiento fundamental de las órdenes europeas de detención, con las que pretendía la extradición efectiva y exprés de los cinco políticos catalanes.  

Este trámite entre países de la Unión Europea se resuelve de manera inmediata si los delitos por los que se reclama detenciones figuran en una lista con más de 30 categorías. En ninguna de ellas figuran la rebelión o la sedición. Así que Lamela no dudó en marcar con una equis otra casilla en el formulario: “corrupción”. 

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La jueza marcó la casilla de corrupción en la orden europea de detención y entrega

En el relato enviado a Bruselas pidiendo las detenciones, Lamela habla de cinco delitos de los que acusa al Govern cesado (prevaricación, desobediencia, rebelión, sedición y malversación de caudales públicos). Sin embargo, en sus autos de prisión, la misma magistrada solo cita tres delitos (rebelión, sedición y malversación). Entre la orden de cárcel y la petición a Bruselas, los delitos de Puigdemont y su equipo han crecido de manera inexplicable. 

El detallado listado que la jueza ha remitido a Bélgica contrasta con lo escrito por la propia Carmen Lamela en el auto en el que admitía la querella presentada por la Fiscalía General del Estado. En aquel auto, Lamela advertía de que el delito de rebelión “absorbería los delitos de sedición, desobediencia y prevaricación”. 

Además de la profusión en el listado de delitos que Lamela presenta ante Bélgica es destacable el orden que la magistrada le da a los mismos. La prevaricación es el tipo delictivo elegido por la jueza de la Audiencia Nacional para encabezar la lista enviada en la orden de detención y entrega.

Según ese escrito “el Govern con sus proclamas y su conducta de sistemática desobediencia al Tribunal Constitucional fue alentando un movimiento de insurrección activa entre la población frente a la autoridad legítima de las instituciones del Estado con el fin de conseguir su objetivo secesionista, sabedor de que, por su ilegalidad, el referéndum solo podría celebrarse por la fuerza coactiva de la muchedumbre movilizada a estos efectos”. 

Estrategia fallida

El formulario de una euroorden permite a quien la redacta explicar los hechos por los que pide la detención y traslado de un ciudadano. Se trata de un documento que incluye un importante apartado final: un listado que los países solicitantes deben cubrir simplemente marcando con una equis en las casillas adecuadas a los delitos por los que persigue a las personas reclamadas. Ese listado (pactado entre los miembros de la Unión Europea) no incluye ningún tipo delictivo relacionado con los hechos vinculados al proceso secesionista. Lejos de dejar en blanco esa lista de casillas, Lamela marcó con una equis el delito de corrupción. 

Si Bélgica hubiera estimado la comisión de ese delito por parte de Puigdemont y sus consellers, la entrega hubiera sido inmediata. Muy al contrario, la justicia belga ha decidido estudiar en profundidad las acusaciones generales de la jueza española, desechando la posibilidad de impulsar un trámite automático. Dicho de otro modo, las calificaciones del Govern de Puigdemont como un grupo de corruptos no han sido tomadas en consideración por la justicia de la capital comunitaria. 

ETIQUETAS: Procés,  Carmen Lamela,  Carles PuigdemontBélgica

Descubren cómo ‘hackear’ los enlaces en Facebook para tenderte una trampa

El investigador en ciberseguridad Barak Tawily ha desvelado que la red social por excelencia sigue siendo un coladero de noticias falsas y campañas de fraude y suplantación de identidad, a pesar de los esfuerzos de la compañía por mantener a raya a los atacantes. Aun así, existen varios trucos para que los usuarios estén a salvo de estas prácticas fraudulentas. Te mostramos a reconocerlas y evitarlas.


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No todo lo que te encuentras en las redes sociales es agradable

Cuando navegamos por Facebook y un enlace llama nuestra atención, una de las primeras cuestiones en la que nos fijamos para comprobar su veracidad es su procedencia. Ver que pertenece a una web que conocemos o nos parece fiable nos dará garantías. Aunque, por desgracia, no siempre será cierto. El experto en ciberseguridad Barak Tawily, de 24 años,  ha descubierto cómo enlaces de Facebook que parecen fiables pueden ser fraudulentos, lo cual pone en riesgo al usuario y cuestiona la seguridad de la red social, a pesar de los esfuerzos de la compañía por acabar con estas prácticas.

Hace más de un año, Facebook permitía cambiar el título, la descripción o la imagen de una publicación que se compartía en la red social. Esto daba lugar a una proliferación alarmante de contenido fraudulento, lo que llevó al equipo de Mark Zuckerberg a limitar estas ediciones en julio de este mismo año. “A partir de hoy, las páginas que no pertenezcan a editores no podrán reemplazar los metadatos de los enlaces (como el título, la descripción, o la imagen) en la API (término que se refiere en inglés a la interfaz de programación de aplicaciones) o en el editor de páginas”, anunciaba la compañía. Sin embargo, quedaba una excepción para colar ‘spam’:  las páginas de editores.

Algo que también cambiaron recientemente. “A partir del 12 de septiembre, las páginas de los editores solo pueden editar enlaces de dominios de sitios web que hayan autorizado con la herramienta de propiedad de enlaces”, explicaban desde el servicio de ayuda de Facebook para empresas. Aun así,  parece que el problema no está solucionado. Y lo más curioso es que se debe a la forma en que la propia compañía ha configurado la inserción de enlaces.

Como cuenta el investigador en su blog, cuando un usuario pega un enlace en su muro o lo envía a través de Facebook Messenger, un ‘bot’ llamado  Facebook External Hit extrae los datos relevantes del código HTML [el lenguaje en el que se diseñan las webs] y genera una vista previa con imagen, título, descripción y dominio de origen.

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Ten cuidado con lo que te envían tus amigos a través de Facebook Messenger

Tras indagar en su funcionamiento interno, Tawily encontró la clave para engañar a los usuarios. “El ‘bot’ de Facebook busca etiquetas HTML específicas, algunas son las conocidas como ‘meta’, concretamente con los valores ‘og: url’, ‘og: image’ y ‘og: title’”, explica. Estas metaetiquetas incluyen la información sobre el autor, el título, las palabras clave o la URL que se insertan en el encabezado de una página web y, aunque resultan invisibles para un visitante normal, son de gran utilidad para el posicionamiento en buscadores (el famoso SEO).

Según el análisis de Tawily, Facebook no valida si el enlace mencionado en la metaetiqueta ‘og: url’ es igual que la URL de la página. Así, es posible abusar de esta característica a través de metaetiquetas elaboradas. “En caso de que alguien suministre a Facebook una URL que lleve a un HTML con los etiquetas modificadas con datos falsos de otro sitio web (por ejemplo, YouTube), los datos de vista previa se verán como una canción de YouTube, pero el enlace real llevará a las víctimas a la URL que contiene el HTML malicioso”, detalla Tawily.

Este error permite a cualquier persona crear una URL personalizada simplemente editando las metaetiquetas de su web antes de publicar el enlace en la red social.

FACEBOOK NO LO CONSIDERA UN PROBLEMA

Cuando Tawily se percató del problema, él mismo contactó con la red social para informarles del error. Sin embargo, se encontró que desde la compañía negaban que esto entrañase un problema de seguridad. “Facebook incluye contenido generado por el usuario, por lo que la capacidad de inyectar contenido en una página, incluso en facebook.com, es una vulnerabilidad de muy bajo riesgo. Consideramos que los errores de suplantación de contenido como este son de bajo riesgo y de bajo impacto”, respondieron los de Zuckerberg.

Además le aseguraron a Tawily que todos los enlaces publicados son validados a través del sistema Link Shim. Este se encarga de verificar la URL compartida con una lista negra para evitar la suplantación de identidad y los sitios web maliciosos.

Así, este sistema de seguridad activo desde 2008 no solo no detectará un nuevo dominio que genere enlaces falsificados (pues de primeras no lo tendrá en su lista negra), sino que tampoco se percatará si modifica el  código de los metadatos

En su blog, Tawily advierte que “hay muchas formas de aprovechar esta vulnerabilidad para realizar varios tipos de ataques, como robar información sensible como credenciales o tarjetas de crédito”. Muestra de ello es lo  ocurrido a mediados de octubre en una campaña de suplantación de identidad dirigida a usuarios de Suecia, Finlandia y Alemania.

Según detectó la firma finlandesa de seguridad F-Secure, se llegaron a efectuar casi un total de 200.000 clics. Estos se hacían sobre un enlace que parecía contener un vídeo de YouTube; sin embargo, los usuarios eran dirigidos a un sitio que los clasificaba según el tipo de dispositivo que estuvieran usando. Aquellos con móviles Android e iOS eran redireccionados a una web de ‘phising’ (una suplantación), mientras otros iban a parar a la web contenidosviral.net con una gran carga de anuncios maliciosos.

CÓMO MANTENERSE SALVO DE LOS CIBERDELINCUENTES

Con cada vez prácticas más sofisticadas, algunas veces resulta difícil no caer en estos engaños. Sin embargo, hay algunos trucos para no dejarse engatusar en la Red.

Por ejemplo, algo tan sencillo como desplazarse sobre el enlace antes de hacer clic para ver la dirección URL puede ayudarnos. Si vemos que aparecenpalabras inconexas o alguna anomalía en el dominio, será mejor no acceder. También nos pondrá sobre aviso si en el contenido que se nos presenta vemos errores gramaticales, sobre todo si es una web con cierto renombre.

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Oraciones mal redactadas o faltas ortográficas en las publicaciones deben hacernos sospechar.

El sentido común también nos resultará útil. Aunque muchas veces la realidad supera la ficción, las publicaciones con titulares excesivamente impactantes pueden ser un cebo para el clic más peligroso.

Si alguno de nuestros amigos es quien comparte un enlace, tampoco hay que fiarse cuando detectamos anomalías. Por ejemplo, si nos lo envía por Facebook Messenger y nuestro amigo no se encuentra activo en el chat, puede que le hayan secuestrado la cuenta. Por eso lo mejor, antes de acceder a cualquier de estos enlaces, es preguntar a nuestro amigo para verificar que ha sido él quien nos lo ha mandado y no hay peligro.

Así que en internet, como en cualquier otro aspecto de la vida, la cautela debe ser la norma para no dejarse engañar y terminar con un buen susto por culpa de los ciberdelincuentes.

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Las imágenes de este artículo son propiedad, según orden de aparición, de Pixabay, Iphonedigital/Flickr  Marshillonline/Flickr

Fuente: eldiario.es/hojaderouter

‘¿España es reformable?’, a debate en las nuevas elecciones catalanas

  • El PDeCat apuesta por una lista única de consenso, ERC no quiere reeditar la coalición JxSi, mientras que la CUP celebra un Consell Polític este sábado en Perpignan

  • El cesado president de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ofrece a ser candidato en las elecciones del 21 de diciembre incluso desde su exilio belga
  • Los comunes buscan tensionar al PSC sobre la aplicación del artículo 155 y esperan a que las bases de Podem decidan si se presentan en una misma coalición

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Miles de personas se concentran en Barcelona para exigir la libertad de los exconsellers, a menos de 50 días de las elecciones catalanas. / Quique García (Efe)

BARCELONA.- “No és justícia, és dictadura”. Este ha sido de los cánticos más repetidos en las multitudinarias concentraciones que han tenido lugar en distintos municipios de Catalunya durante las tardes de ayer y del jueves. Tras el encarcelamiento preventivo del vicepresidente del cesado Govern, Oriol Junqueras, y los exconsellers Jordi TurullRaül Romeva, Josep RullDolors BassaMeritxell BorràsJoaquim Forn y Carles Mundó, las plazas catalanas vuelven a rugir: “Llibertat, presos polítics”. Santi Vila ha salido de prisión tras el depósito de la fianza. Mientras tanto, siguen en Bélgica el expresident Carles Puigdemont y los exconsellers Toni Comín, Meritxell Serret, Clara Ponsatí y Lluís Puig.  Contra ellos ya ha decretado la juez Carmen Lamela la orden de detención. Ante este panorama desolador, comienza oficiosamente una campaña electoral de cara a las elecciones catalanas del 21-D y una movilización popular que se prevé constante durante los próximos días en Catalunya.

Una campaña anormal, diferente de cualquier campaña electoral que hayamos presenciado hasta ahora. Una campaña con “presos políticos”. Una campaña que llega tras unos meses de septiembre y octubre frenéticos. Sin apenas tiempo, las formaciones políticas discuten cómo concurrir a estos enrarecidos comicios, unos comicios convocados por el Gobierno de Mariano Rajoy tras la intervención de la autonomía catalana. Unos comicios que el independentismo no boicoteará. Unas elecciones y una campaña que tendrá un pie en los actos electorales y otro en las calles. El próximo sábado, 11 de noviembre, una gran manifestación recorrerá las calles de Barcelona pidiendo la liberación de “los presos políticos”. El miércoles 8, huelga general, de momento convocada por los sindicatos alternativos independentistas, a la que se suman ANC y Òmnium, hasta ahora. Ayer, algunas carreteras y vías de tren fueron cortadas en algunos municipios catalanes. El independentismo está herido. En las protestas se masca un clima de indignación y tristeza. La movilización puede ir en aumento.

Y ante este panorama, uno de los ejes de la campaña versará entre si España es o no reformable. Las distintas opciones políticas se volverán a posicionar ante esta dicotomía. Entre si es posible otro encaje territorial de Catalunya dentro del España o si, como defienden los independentistas, no es posible cambiar la estructura territorial y de poder en el Estado. Sobre esto, veremos confrontar tres líneas argumentativas. El independentismo fortalecerá su idea de que España no es reformable en base a la falta de respuesta política al conflicto catalán por parte del Ejecutivo central. Toda respuesta del Gobierno de Rajoy al conflicto catalán ha sido la estricta y restrictiva aplicación de la ley, el encarcelamiento de miembros del Govern es la imagen más representativa de esto. Una segunda línea será la idea de que España es reformable y que, por lo tanto, es posible una articulación territorial entre Catalunya y el resto de España. La tercera, aquella que apostará porque España no necesita ninguna reforma, a pesar de lo vivido durante los últimos meses.

Negociaciones para conformar candidaturas

Durante los próximos días –hasta el día 7 hay de plazo para registrar las coaliciones electorales que concurrirán a los comicios del 21-D– conoceremos cómo se presentan los distintos partidos. Las negociaciones y reuniones se suceden en Barcelona este fin de semana, sin freno. Ante este cambiante escenario, de momento, el independentismo estudia si concurrir en una lista amplia “de país” que censure la intervención del Estado y las detenciones y defienda la autoproclamada República Catalana o si se presentan en listas diferenciadas pero con acuerdos programáticos. Acuerdos que, incluso, podrían ir más allá: que el líder de ANC, Jordi Sánchez, encabece una candidatura y el de Òmnium, Jordi Cuixart, otra. La presión social, sin embargo, se inclina por una lista de consenso, que iría más allá de JxSi, incluyendo a los encarcelados líderes de ANC y Òmnium. Esta lista de consenso es la apuesta de estas dos entidades sociales y se pide en los gritos de la manifestaciones.

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El cesado president de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante su intervención ayer en la televisión belga.

Ayer, en una entrevista televisiva en Bélgica, Puigdemont se ofrecía a ser candidato incluso desde el exilio. Este gesto favorece el argumento de una lista en defensa de la autoproclamada república, de unidad. Pero, desde ERC, muchos no quieren reeditar un JxSi, las encuestas dan a la formación republicana como fuerza más votada. Desde el PDeCat piden esta lista unitaria, se desplomarían, según las encuestas. Mientras tanto, Santi Vila, que dimitió como miembro del Govern antes de que se de produjera la DUI, se propone como candidato de un PDeCat “moderado”. La oferta de Puigdemont complica esta opción. La tensión en el PDeCat es enorme. Sectores de perfil menos independentista y más autonomista podrían buscar alianzas con Lliures y Units per Avançar, formaciones surgidas tras la ruptura de CiU y la posterior extinción de la Unió de Josep Antoni Duràn i Lleida.

La CUP, por su parte, celebra un Consell Polític en Perpignan este sábado y el próximo domingo, una asamblea. Este sábado decidirá si se presenta como coalición electoral, antes del 7 de noviembre. Se conocerá, de este modo, si apuestan por una amplia alianza en defensa de la república y contra el 155 y los encarcelamientos. Cualquier decisión tendría que ser ratificada en la asamblea de la semana siguiente. Una alianza podría sumar a sectores de Podem, de la actual dirección de Albano Dante Fachín y de Anticapitalistes. Hasta el día 7 se celebra una consulta ciudadana en Podem en la que, paralelamente, las bases deciden si concurrir en coalición con Catalunya En Comú, la formación de Xavier Domènech y Ada Colau que aglutina a ICV, EUiA, Barcelona En Comú y Equo. La dirección estatal de Podemos se juega mucho en esta consulta, pues es quien ha convocado esta pregunta a las bases para desautorizar a la dirección catalana del partido.

Por su parte, los comunes, que esperan ir junto a la formación de Pablo Iglesias en la misma papeleta, también apuestan por, una vez pasado el 21-D, buscar alianzas en el nuevo parlamento en contra del 155 y de los encarcelamientos. Piden al resto de candidaturas que expliciten esta reclamación en sus programas electorales en clara referencia al PSC, donde existe una gran contradicción interna en la defensa o censura de la intervención del autogobierno catalán por parte del Gobierno de Rajoy. Seguirán defendiendo que España es reformable y que hay que avanzar hacia un referéndum pactado. Una apelación, por enésima vez, al PSOE de Pedro Sánchez, a que rompa su apoyo a Rajoy en relación con el 155 y a presionarle en favor de una moción de censura en el Congreso en busca de un nuevo Gobierno que favorezca una solución política al conflicto. Desde el PSC de Miquel Iceta levantarán la reforma constitucional hacia un modelo federal y la comisión abierta en el Congreso como bandera de una reforma de España.

Por su parte, Ciudadanos, con Inés Arrimadas al frente, así como el PP de Xavier García Albiol, apuestan por evitar cambios sustanciales del actual encaje territorial. Que todo siga igual, lo más parecido posible a lo que hay hasta ahora, un proyecto recentralizador del Estado. Parece poco probable que consiguieran una mayoría, sumando al PSC, en favor de la unidad de España. Esto podría tensionar, en un nuevo reparto de los asientos en el Parlament, a los comunes, a los que intentarían hacerles elegir entre apoyar una mayoría en favor de la unidad de España o de los independentistas. Para los comunes, está claro. No apoyarán a quien no se enfrente al 155.

Fuente: cuartopoder.es/espanya

“El Gobierno español ha violado libertades y derechos”

Carta abierta en defensa del Estado de Derecho en la Unión Europea firmada por 188 académicos, políticos, intelectuales y miembros del Parlamento Europeo, y enviada el 3 de noviembre de 2017. 

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Los miembros del Gobierno, antes del primer Consejo de Ministros de la XII Legislatura, en noviembre de 2016. JOSE MARIA CUADRADO JIMENEZ / LAMONCLOA.GOB.ES/

Carta abierta al presidente de la Comisión Europea Juncker y al presidente del Consejo Europeo Tusk.
cc. Primer Vicepresidente Frans Timmermans sobre la defensa del estado de derecho en la Unión Europea.

3 de noviembre de 2017

Estimado Presidente Juncker, estimado Presidente Tusk:

Somos un grupo de académicos, políticos, intelectuales y miembros del Parlamento Europeo que les escribimos con la siguiente preocupación:

La Unión Europea ha declarado que el principio del Estado de Derecho y el respeto de los derechos y libertades fundamentales son vinculantes para sus Estados Miembros (Artículos 2 y 6 del Tratado de Lisboa). Las autoridades de la UE han sido firmes protectoras de estas normas fundamentales, recientemente oponiéndose a los intentos del Gobierno de Polonia de menoscabar la independencia de los jueces, así como a las actuaciones del Gobierno de Hungría para limitar las libertades de la sociedad civil y los medios de comunicación.

Sin embargo, observamos con profunda preocupación que los órganos gubernamentales de la UE estén consintiendo la violación del Estado de Derecho en España, en particular el modo en que las autoridades centrales de España abordaron el referéndum del 1 de octubre sobre la independencia de Cataluña. No adoptamos ninguna posición política sobre el contenido de la controversia por la soberanía territorial y somos conscientes de las deficiencias de procedimiento en la organización del referéndum. Nuestra preocupación reside en el modo en que un Estado Miembro de la UE está ejerciendo el Estado de Derecho.

El Gobierno español ha justificado sus actuaciones basándose en la preservación o restauración del orden constitucional. La Unión ha declarado que se trata de un asunto interno de España. Las cuestiones de soberanía nacional son, efectivamente, un asunto de política interior en las democracias liberales. Sin embargo, el modo en que las autoridades españolas han estado gestionando las pretensiones de independencia expresadas por una significativa parte de la población de Cataluña constituye una violación del Estado de Derecho, a saber:

1/ El Tribunal Constitucional español prohibió el referéndum sobre la independencia de Cataluña programada para el 1 de Octubre, así como la sesión del Parlamento Catalán programada para el 9 de Octubre, basándose en que estas acciones previstas violan el Artículo 2 de la Constitución española que estipula la indisoluble unidad de la nación española considerando, de este modo, la secesión ilegal. Sin embargo, al hacer respetar por esta vía el Artículo 2, el Tribunal Constitucional ha violado disposiciones relativas a las libertades de reunión pacífica y de expresión –los dos principios encarnados por los referéndums y las deliberaciones parlamentarias independientemente del asunto que traten. Sin interferir en controversias sobre la Constitución española ni el código penal español, constatamos que es una tergiversación de la justicia ejecutar una disposición constitucional mediante la violación de derechos fundamentales. De este modo, las resoluciones del Tribunal y las actuaciones del Gobierno español para los que estas resoluciones proporcionaban una base legal violan tanto el espíritu como la letra del Estado de Derecho.

2/ En los días previos al referéndum, las autoridades españolas emprendieron una serie de medidas represivas contra funcionarios, diputados, alcaldes, medios de comunicación, empresas y ciudadanos. La caída de Internet y otras redes de telecomunicaciones durante la campaña del referéndum y posteriormente a la misma tuvo graves consecuencias en el ejercicio de la libertad de expresión.

 3/ El día del referéndum, la policía española recurrió a un uso excesivo de la fuerza y violencia contra votantes y manifestantes pacíficos –según Human Rights Watch. Dicho uso desproporcionado de la fuerza es un indiscutible abuso de poder en el proceso de aplicación de las leyes.

 4/ El arresto y encarcelamiento el 16 de Octubre de los activistas Jordi Cuixart y Jordi Sànchez (presidentes, respectivamente, de la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural) acusados de sedición es un error judicial. Los hechos que han dado lugar a esta incriminación no deberían calificarse de sedición, sino como el libre ejercicio del derecho a la manifestación pública pacífica recogido en el artículo 21 de la Constitución española.

El Gobierno español, en sus esfuerzos por salvaguardar la soberanía del estado y la indivisibilidad de la nación, ha violado las libertades y derechos básicos garantizados por la Convención Europea sobre Derechos Humanos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como por los Artículos 2 y 6 de la ley marco de la UE (el Tratado de Lisboa). La violación de libertades y derechos básicos protegidos por la legislación internacional y de la UE no puede ser un asunto interno de ningún gobierno. El silencio de la UE y su rechazo a mediación inventiva es injustificable.

Las actuaciones del Gobierno español no pueden justificarse como un modo de proteger el Estado de Derecho, aunque se basen en disposiciones legales específicas. En contraste con el imperio de la ley (gobernar mediante normas promulgadas a través de un procedimiento legal correcto o dictadas por una autoridad pública), el Estado de Derecho implica también la salvaguarda de las libertades y derechos fundamentales –normas que hacen que la ley sea vinculante no simplemente porque sea correcta desde un punto de vista procesal, sino porque consagra la justicia. Es el Estado de Derecho, así entendido, lo que proporciona legitimidad a los poderes públicos en las democracias liberales.

Por consiguiente, instamos a la Comisión a que examine la situación de España bajo el marco del Estado de Derecho, del mismo modo que ha hecho anteriormente con otros Estados Miembros.

Las autoridades de la UE han reiterado que la violencia no puede ser un instrumento en política, no obstante, implícitamente ha aprobado la actuación de la policía española y ha considerado que la actuación del Gobierno español se ha ajustado al Estado de Derecho. Una interpretación tan reduccionista y mutilada del Estado de Derecho no ha de convertirse en el nuevo sentido común político de Europa. Es peligroso y se arriesga a causar un daño prolongado a la Unión. Por consiguiente, instamos a la Comisión y al Consejo de Europa a que hagan todo lo necesario para devolverle al principio del Estado de Derecho su condición de fundamento de la democracia liberal en Europa refutando cualquier forma de abuso de poder que cometan los Estados Miembros. Sin estos, y sin un firme esfuerzo de mediación política, la UE se arriesga a perder la confianza y el compromiso de sus ciudadanos.

La crisis, entretanto ha seguido avanzando (el Gobierno catalán ha sido detenido, se ha emitido una orden de detención contra el Sr. Puigdemont). Continuamos observando la situación de cerca teniendo presente los intereses de la democracia en Cataluña, España y Europa, ya que son indisociables, e insistimos todavía más en la importancia de que la UE vigile el respeto de las libertades fundamentales de todas las partes.

———————–

Etienne Balibar, université Paris Nanterre and Kingston University London

David Gow, editor, Social Europe

Kalypso Nicolaidis, Oxford University, Director of the Center for International Studies

Mark Davis, University of Leeds, Founding Director of the Bauman Institute

Cristina Lafont, Northwestern University (Spanish citizen)

Ash Amin, Cambridge University

Yanis Varoufakis, DiEM25 co-founder

Rosemary Bechler, editor, openDemocracy

Gustavo Zagrebelsky professor of constitutional law, University of Turin

Antonio Negri, Philosopher, Euronomade platform

Costas Douzinas, Birkbeck, University of London

Robert Menasse, writer, Austria

Dimitrios Papadimoulis, Vice President of the European Parliament (GUE-NGL)

Ulrike Guérot, Danube University Krems, Austria & Founder of the European Democracy Lab, Berlin

Judith Butler, University of California, Berkeley and European Graduate School, Switzerland

Philip Pettit, University Center for Human Values, Princeton University (Irish citizen)

Josep-Maria Terricabras, Member of European Parliament (Greens/EFA)

Hauke Brunkhorst, University of Flensburg

Judit Carrera, Centre for Contemporary Culture of Barcelona

Gabriele Zimmer, Member of European Parliament (President, GUE/NGL)

Philippe Schmitter, European University Institute, Florence

Bart Staes, Member of European Parliament (Flemish Greens)

Marie-Christine Vergiat, Member of European Parliament (GUE-NGL)

Jón Baldvin Hannibalsson, former minister for foreign affairs and external trade of Iceland 

Diana Wallis, former Vice President of the European Parliament

Craig Calhoun, President, Berggruen Institute; Centennial Professor at the London School of Economics and Political Science (LSE)

Jane Mansbridge, Kennedy School of Government, Harvard University

Josu Juaristi Abaunz, Member of European Parliament (GUE-NGL)

Alyn Smith, Member of the European Parliament (Greens/EFA)

Thor Gylfason, University of Iceland and Research Fellow at CESifo, Munich/former member Iceland Constitutional Council 2011

Jordi Solé, Member of European Parliament (Greens/EFA)

Judith Revel, Université Paris Nanterre

Seyla Benhabib, Yale University; Catedra Ferrater Mora Distinguished Professor in Girona (2005)

Arjun Appadurai, Institute for European Ethnology, Humboldt University, Berlin

Susan Buck-Morss, CUNY Graduate Center and Cornell University

Ramon Tremosa i Balcells, Member of European Parliament (Alde)

Anastasia Nesvetailova, Director, City Political Economy Research Centre, City University of London

Nancy Fraser, The New School for Social Research, New York (International Research Chair in Social Justice, Collège d’études mondiales, Paris, 2011-2016)

Jill Evans, Member of the European Parliament (Greens/EFA)

Regina Kreide, Justus Liebig University, Giessen

Jodi Dean, Hobart and William Smith Colleges, Geneva NY

Tatjana Zdnoka, Member of the European Parliament (Greens/EFA)

Wendy Brown, University of California, Berkley

Roberta De Monticelli, University San Raffaele, Milan.

Sophie Wahnich, directrice de recherche CNRS, Paris

Christoph Menke, University of Potsdam, Germany

Tanja Fajon, Member of the European Parliament (S&D)

Robin Celikates, University of Amsterdam 

Eric Fassin, Université Paris-8 Vincennes – Saint-Denis

Paul Molac, Member of the French Parliament (écologiste)

Alexis Cukier, Université Paris Nanterre

Diogo Sardinha, university Paris/Lisbon

Luke Ming Flanagan, Member of the European Parliament (GUE-NGL)

Dario Castiglione, University of Exeter

Hamit Bozarslan, EHESS, Paris  

Frieder Otto Wolf, Freie Universität Berlin

Gerard Delanty, University of Sussex

Boaventura de Sousa Santos, Coimbra University and University of Wisconsin-Madison

Sandro Mezzadra, Università di Bologna

Camille Louis, University of Paris 8 and Paris D

Philippe Aigrain, writer and publisher

Yann Moulier Boutang and Frederic Brun, Multitudes journal

Anne Querrien and Yves Citton, Multitudes journal

Bruce Robbins, Columbia University

Michèle Riot-Sarcey, université Paris-VIII-Saint-Denis

Zeynep Gambetti, Bogazici University, Istanbul (French citizen)

Andrea den Boer, University of Kent, Editor-in-Chief, Global Society: Journal of Interdisciplinary International Relations

Moni Ovadia, writer and theatre performer

Merja Kyllönen, Member of the European Parliament (GUE/NGL)

Guillaume Sibertin-Blanc, Université Paris 8 Saint-Denis 

Peter Osborne, Centre for Research in Modern European Philosophy, Kingston University, London

Ilaria Possenti, University of Verona

Nicola Lampitelli, University of Tours, France

Yutaka Arai, University of Kent

Enzo Rossi, University of Amsterdam, Co-editor, European Journal of Political Theory

Petko Azmanov, journalist, Bulgaria

Etienne Tassin, Université Paris Diderot

Lynne Segal, Birkbeck College, University of London

Danny Dorling, University of Oxford 

Maggie Mellon, social policy consultant, former executive member Women for Independence 

Vanessa Glynn, Former UK diplomat at UKRep to EU

Alex Orr, exec mbr, Scottish National Party/European Movement in Scotland

Bob Tait, philosopher, ex-chair Langstane Housing Association, Aberdeen 

Isobel Murray, Aberdeen University

Grahame Smith, general secretary, Scottish Trades Union Congress

Igor Šoltes, Member of the European Parliament (Greens/EFA)

Pritam Singh, Oxford Brookes University

John Weeks, SOAS, University of London 

Jordi Angusto, economist at Fundació Catalunya-Europa 

Leslie Huckfield, ex-Labour MP, Glasgow Caledonian University

Ugo Marani, University of Naples Federico II and President of RESeT 

Gustav Horn, Scientific Director of the Macroeconomic Policy Institute of the Hans Böckler Stiftung 

Chris Silver, journalist/author 

François Alfonsi, President of EFA (European Free Alliance)

James Mitchell, Edinburgh University

Harry Marsh, retired charity CEO 

Desmond Cohen, former Dean, School of Social Sciences at Sussex University

Yan Islam, Griffith Asia Institute

David Whyte, University of Liverpool

Katy Wright, University of Leeds

Adam Formby, University of Leeds 

Nick Piper, University of Leeds

Matilde Massó Lago, The University of A Coruña and University of Leeds

Jim Phillips, University of Glasgow

Rizwaan Sabir, Liverpool John Moores University

Pablo Ciocchini, University of Liverpool

Feyzi Ismail, SOAS, University of London

Kirsteen Paton, University of Liverpool

Stefanie Khoury, University of Liverpool 

Xavier Rubio-Campillo, University of Edinburgh

Joe Sim, Liverpool John Moores University

Paul Molac, Member of the French Parliament

Hannah Wilkinson, University of Keele

Gareth Dale, Brunel University

Robbie Turner, University of St Andrews

Will Jackson, Liverpool John Moores University

Louise Kowalska, ILTUS Ruskin University

Alexia Grosjean, Honorary member, School of History, University of St Andrews

Takis Hadjigeorgiou, Member of the European Parliament (GUE-NGL)

Paul McFadden, York University

Matthias E. Storme, Catholic University of Leuven

Phil Scraton, Queen’s University Belfast

Oscar Berglund, University of Bristol

Michael Lavalette, Liverpool Hope University

Owen Worth, University of Limerick

Ronnie Lippens, Keele University

Zoë Dingwall, political adviser EFA (European Free Alliance)

Andrew Watterson, Stirling University

Steve Tombs, The Open University

Emily Luise Hart, University of Liverpool

David Scott, The Open University

Anders Eriksson, bureau EFA (European Free Alliance), European Parliament

Bill Bowring, Birkbeck College, University of London

Sofa Gradin, King’s College London

Michael Harrison, University of South Wales

Ana Manzano-Santaella, University of Leeds

Noëlle McAfee, Emory University

Peter J. Verovšek, University of Sheffield 

Peter Dews, University of Essex

Martin Matuštík, Arizona State University

Camil Ungureanu, Pompeu Fabra University, Barcelona 

Dafydd Huw Rees , Cardiff University

Patrick Le Hyaric, Member of the European Parliament (GUE-NGL)

Hans-Peter Krüger, University of Potsdam 

Loren Goldman, University of Pennsylvania

Federica Gregoratto, University of St.Gallen

Rurion Soares Melo, Universidade de São Paulo

Pieter Duvenage, Cardiff University and editor, Journal for Contemporary History

Chad Kautzer, Lehigh University

Peter A. Kraus, University of Augsburg

David Ingram, Loyola University  of Chicago

Alain-G. Gagnon, Université du Québec à Montréal

Peter Bußjäger, Institut für Föderalismus, Innsbruck

Nelly Maes, Former Member of the European Parliament, former President of European Free Alliance

Helmut Scholz, Member of the European Parliament (GUE/NGL)

Michel Seymour, Université de Montréal

Simon Toubeau, University of Nottingham

Georg Kremnitz, Universität Wien

Keith Gerard Breen, Queen’s University Belfast

Alan Price, Swansea University

Fernando Ramallo, Universidade de Vigo

Nicolas Levrat, University of Geneva, Director of the International Law Department

Jordi Matas, Professor of Political Science, University of Barcelona

Simon Toubeau, University of Nottingham

María Pilar García Negro, University of Coruña

María do Carme García Negro, University of Santiago de Compostela

Francisco Rodríguez, writer

Carme Fernández Pérez-Sanjulián, University of Coruña

Patrice Poujade, Université de Perpignan

Colin H Williams, Cardiff and Cambridge  University

Nicolas Berjoan, Université de Perpignan

Joan Peitavi, Université de Perpignan

Alà Baylac-Ferrer, Université de Perpignan

Guglielmo Cevolin, University of Udine

Robert Louvin, Professor of Comparatve Law, University of Calabria

Günther Dauwen, Secretary General of the Centre Maurits Coppieters

Bart Maddens, Catholic University of Leuven

Alan Sandry, Swansea University

Justo Serrano Zamora, Bavarian School of Public Policy

Ivo Vajgl, Member of the European Parliament (Alde)

Alberto Aziz Nassif, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, México

Sandrina Antunes, University of Minho, Portugal

Pablo Beramendi, Duke University

Nico Krisch, Graduate Institute of International and Development Studies, Geneva

Miguel Urbán Crespo, Member of the European Parliament (GUE/NGL)

Yasha Maccanico, University of Bristol and “Statewatch”

Thierry Dominic, l’Université de Bordeaux

Richard Norton-Taylor writer on defence and security, trustee of Liberty

Paola Pietrandrea, Université François Rabelais de Tours, and DiEM25
Josep Ramoneda, philosopher and writer, Catalonia/Spain

AUTOR: Barbara Spinelli y 187 firmas más

El Gobierno mandó señales al fiscal general para evitar la prisión de los exconsellers

José Manuel Maza fijó por su cuenta el criterio de que si los consellers no asumían la vigencia de la Constitución y el 155 serían enviados a la cárcel. El fiscal general sostiene en una entrevista en la Ser que el artículo de Junqueras en el New York Times firmando como vicepresidente evidencia la reiteración delictiva. El malestar del Ejecutivo con la posición de Maza en la gestión del tema catalán viene de atrás y tiene que ver con sus declaraciones en los medios. De la sedición a la rebelión: un fiscal general que atribuye delitos antes de que se cometan

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Catalá y Maza comparecen en el Congreso para aclarar la gestión del caso Lezo EFE

El Gobierno que preside Mariano Rajoy había mandado señales durante la última semana al fiscal general del Estado, José Manuel Maza, de que la entrada en prisión de los ocho exconsellers del Govern constituiría en este momento un problema político. En el Consejo de Ministros se había instalado la idea de que la huida a Bélgica del expresidente catalán, Carles Puigdemont, y las brechas que empezaban a abrirse en el bloque independentista habían contribuido a apaciguar la calle y el procés para abrir un nuevo tiempo de precampaña electoral.

Pese a ello, la Fiscalía de Maza quien decidió firmar la querella personalmente solicitó este jueves en la Audiencia Nacional prisión incondicional para todo el equipo de Puigdemont (salvo Santi Vila, que dimitió horas antes de la declaración de independencia) después de que ocho de ellos, incluido el exvicepresidente Oriol Junqueras, compareciesen ante la juez Carmen Lamela.

El criterio que había fijado Maza antes de la comparencia con los fiscales de la Audiencia Nacional para evitar la cárcel a los exmiembros del Govern pasaba por que estos asumiesen ante la juez el artículo 155 de la Constitución, su destitución por el Consejo de Ministros y sobre todo el compromiso de no seguir adelante con la defensa de la república catalana. Eso no se produjo porque los comparecientes decidieron no responder las preguntas de la acusación.

Lo explicó el propio Maza durante  una entrevista en Hora 25 el mismo jueves cuando los consellers ya estaban cada uno en su celda: “ ¿Cómo va la fiscalía a dejar a unos ciudadanos que se niegan a responder al fiscal? Preguntábamos si aceptaban la vigencia del Constitución española en Catalunya y la aplicación del 155, y si dijeran que sí aceptaban la Constitución y que iban a dejar de estar en la línea de la comisión delictiva, como Oriol Junqueras que firma artículos [en el New York Times] como vicepresidente de la Generalitat, pues igual otra cosa hubiera cambiado, hubiéramos tenido que fijar en el riesgo de fuga o en otros elementos, pero no en el que para nosotros es básico. Cómo van a volver a su casa tras declarar que van a seguir insistiendo en el delito. Así lo ve la juez, que dice que en el caso de Vila no existe la idea que vuelva a su casa y a reiterar en el delito”. 

El entorno de Maza defiende la actuación de los fiscales en la Audiencia Nacional aunque sabe del malestar que las imágenes del último Govern de la Generalitat entrando en prisión han causado en el seno del Gobierno que ve ahora como el independentismo recobra unidad y fuerza en las calles. “El fiscal general no es tonto y había visto señales a través de la prensa, y de terceros, de que la prisión no era lo que más convenía al Gobierno y a los partidos, pero él ha actuado de forma autónoma. Y también sabe que la prisión no ha sentado bien al presidente y los ministros”, aseguran desde el entorno de Maza.

Sin embargo estas mismas personas niegan que haya recibido instrucciones directas del ministro de Justicia, Rafael Catalá, sobre cómo actuar en esta causa. “El ministro y Maza se ven muchas veces para hablar de asuntos relacionados con los medios en la justicia pero no hablan sobre procedimientos”, repiten fuentes de la Fiscalía General. 

Un portavoz oficial del Ministerio de Justicia también descarta que en esas citas el ministro haya tratado con Maza el asunto de Catalunya: “En esas reuniones nunca se tratan cuestiones procesales, nunca, estén presentes o no lo estén el fiscal general del Estado o el ministro de Justicia. La Fiscalía actúa con total y absoluta autonomía”.

Ya fuese directamente o a través de intermediarios, el Gobierno sí ha hecho llegar al fiscal general su diagnóstico político de la situación de Catalunya y la necesidad de rebajar tensión en vísperas de unas elecciones autonómicas que todos, incluidos los partidos independentistas, habían asumido tras la aplicación del 155 y la destitución del Govern. Ese era el escenario el miércoles cuando la coalición de Junts pel Si parecía rota y algunos de sus integrantes desmoralizados por las desventuras de Puigdemont y el resto de miembros de su equipo por tierras belgas.

La entrada en prisión de ocho de sus consellers ha reactivado las protestas callejeras en Catalunya y ejercido de pegamento entre las formaciones independentistas que ya negocian la unidad de acción e incluso podrían sumar al entorno de los comunes, indignados con la orden de prisión incondicional para Junqueras y el resto de consellers. 

Fuentes cercanas al Gobierno sostienen que su disconformidad con la gestión que el fiscal general está haciendo del tema catalán venía de lejos. De aquellos días en los que Maza se paseaba por los medios de comunicación para avisar de los delitos que se iba a imputar a los independentistas si seguían adelante con el procés. “Han intentado frenar sus declaraciones invitándole a comportarse con más prudencia y con sentido político pero Maza ha hecho oídos sordos”, señalan las mismas fuentes. 

En su última entrevista en la cadena Ser, Maza volvió a dejar titulares polémicos. “Bastante paciencia ha tenido el sistema y el estado de Derecho” con Catalunya, dijo el jueves por la noche.

ETIQUETAS: 1-O proceso soberanista,  Fiscalía General del Estado, José Manuel Maza

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El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla. (Mahatma Gandhi)

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